El Cable Inglés (Almería)

04 Ago 2008
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Con ciencia viajera por PEPE CERVERA

En el siglo XIX la minería y el tren eran los sectores económicos del futuro. Iban juntos y creaban riqueza donde aparecían. Así sucedió por 1870 en el sureste, una de las zonas más atrasadas de la Península, cuando intereses mineros crearon el ferrocarril Linares- Guadix-Almería, cuyo trazado esquiva las ciudades traicionando su origen minero. Una de las principales terminales se conserva en la playa de las Almadrabillas de Almería, como un monstruo herrumbroso que parece obra de H.R. Giger, creador de Alien.

El Cable Inglés, apodo del cargadero de mineral El Alquife, fue diseñado por un ingeniero que la leyenda quiere discípulo del francés Eiffel: Andrés Monche. Construido por empresas británicas, El Alquife permitía con sus 100 metros de largo y 17 de alto cargar de mineral de hierro un barco de 8.000 toneladas en 10 horas. Antes de que se construyera, eran ocho ó 10 días. Los trenes entraban en sus cuatro vías superiores y cargaban las bodegas de los dos barcos que podían amarrarse por gravedad. Esto multiplicó la exportación de mineral del distrito, y aumentó su riqueza. Hoy queda como testigo de una era, en espera de su restauración para usos culturales.