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Japón

ORÍGENES // JOSÉ MARÍA BERMÚDEZ DE CASTRO

* Director del Centro Nacional de Investigación sobre Evolución Humana, Burgos

La enorme tragedia de Japón nos ha conmovido a todos y durante la últimas semanas hemos vuelto a recordar la vulnerabilidad de la humanidad ante la fuerzas de la naturaleza. Hace muchos años, durante mi época de estudiante en la Universidad Complutense de Madrid, nuestro catedrático de antropología nos habló fugazmente del pueblo ainu. Los acontecimientos en Japón me han traído a la memoria aquellas últimas clases de la asignatura, que trataban sobre grupos étnicos singulares y sobre la colonización de ciertas áreas del planeta separadas de las regiones continentales por brazos de mar. Entre los grupos humanos más interesantes estaban los ainu.

Nadie sabe con certeza el momento preciso de la colonización del archipiélago japonés, pero parece probado que los ainu alcanzaron todas las islas hace más de 20.000 años, procedentes del continente cercano. Los rasgos genéticos y el aspecto físico de los varios millares de ainu que aún persisten en Japón revelan claras diferencias con el resto de los japoneses. Su piel es más pálida y sus rasgos más caucásicos. La baja estatura que los define puede deberse a influencias ambientales, consecuencia de su desplazamiento y marginación en épocas más recientes por nuevas invasiones de contingentes humanos. Los escasos miles de ainus que aún persiten en Japón han quedado relegados al norte de la isla de Honshu, donde las consecuencias del terremoto y el tsunami han sido catastróficas, la isla de Hokkaido y el rosario de las islas Kuriles, situadas entre la isla más septentrional del archipiélago japonés y la península rusa de Kamchatka. La lengua ainu, relacionada con otras lenguas paleosiberianas, aún se conserva como una reliquia cultural. Algunos antropólogos, como el doctor Loring Brace (Universidad de Michigan), piensan que los ainu fueron uno de los grupos étnicos implicados en la colonización del continente americano.

La mayoría del pueblo japonés se formó a partir de varias invasiones no anteriores a la fecha de 10.000 años antes del presente y procedentes también del vecino continente. Estas tribus fueron capaces de integrarse bajo una misma cultura (conocida como cultura Jomon), asimilable al Neolítico, que evolucionó de manera homogénea desde el punto de vista biológico y cultural hasta tiempos recientes. Me pregunto cuántos terremotos y tsunamis habrán tenido que experimentar los habitantes del archipiélago japonés durante tantos miles de años de historia, hasta la tragedia del 11 de marzo de 2011.