¿Cómo se llama esta columna?

EL JUEGO DE LA CIENCIA // CARLO FRABETTI

* Escritor y matemático

Tras pasar al otro lado del espejo, Alicia llega al Bosque del Olvido y, naturalmente, no se acuerda de qué día de la semana es. En el bosque hay un león y un unicornio. El león miente sistemáticamente los lunes, martes y miércoles, y el unicornio miente siempre los jueves, viernes y sábados; los días en que no mienten, tanto el león como el unicornio dicen siempre la verdad. “Ayer me tocó mentir”, le dice el león a Alicia, y el unicornio añade: “A mí también me tocó mentir ayer”. ¿Qué día de la semana es?
Este acertijo forma parte de ¿Cómo se llama este libro?, uno de los deliciosos libros de lógica recreativa de Raymond Smullyan. Como no podía ser de otra manera, Smullyan es un gran admirador de Lewis Carroll,
y Alicia no aparece sólo ocasionalmente en sus textos; tiene todo un libro dedicado a ella y a sus extravagantes compañeros de aventuras: Alicia en el País de las Adivinanzas, en el que encontramos pequeñas joyas como esta:
–Yo soy como el Rey Rojo –dijo la Reina Roja–. Al igual que él, creo cosas falsas cuando estoy dormida y cosas verdaderas cuando estoy despierta. Anoche, a las once, el Rey Rojo creía que yo estaba dormida. A la misma hora, ¿qué creía yo, que él estaba dormido o que estaba despierto?

O como esta otra:
–Recuerdo un curioso juicio –dijo el Caballero
Blanco–. Había tres sospechosos, y cada uno de ellos acusó a uno de los otros dos. El primer sospechoso fue el único que dijo la verdad. Si cada uno de ellos hubiera acusado a otro sospechoso distinto del que acusó, el segundo sospechoso habría sido el único en decir la verdad. ¿Cuál de los tres sospechosos era el culpable?

Pero Smullyan no es sólo el jocundo autor de los más divertidos acertijos lógicos. Recorriendo alegremente las páginas de sus libros, el lector puede verse de pronto asomado a un abismo sobrecogedor.

Como dice Martin Gardner en el prólogo de Alicia en el País de las Adivinanzas, “nadie puede leer este libro sin plantearse más a fondo el misterio del ser, la dificultad de distinguir lo verdadero de lo falso y lo real de lo irreal”.
Músico, ilusionista, matemático, lógico, filósofo, ajedrecista, taoísta… A sus 92 años, Raymond Smullyan sigue estimulando nuestra imaginación y nuestro raciocinio con todos los instrumentos a su alcance, que son muchos y muy variados, y con sus preguntas sutiles y capciosas. Preguntas como esta: ¿cómo se llama esta columna?