La ciencia es la única noticia

Más sobre ‘El origen’

Ventana de otros ojos  // Miguel Delibes de Castro

*Profesor de investigación del CSIC

Hemos hablado mucho, durante este 2009, de Darwin y El origen de las especies. No en vano se cumplían dos siglos desde el nacimiento del naturalista y siglo y medio desde la publicación del libro. En estos meses ha resultado difícil recordar alguna efeméride que no recordaran otros muchos al tiempo, pero volveré a intentarlo. Tal día como ayer, 22 de noviembre, pero en 1859, apareció en las librerías El origen..., denominación coloquial del que entonces respondía al complicado título "Sobre el origen de las especies por medio de la selección natural o la preservación de las razas favorecidas en la lucha por la existencia". Aunque sólo sea en homenaje al meditabundo y venerable Darwin, desacralizado por los grandes auriculares, que encabeza "la ciencia es la única noticia" en la edición digital de Público, permítanme este recordatorio.

Se ha dicho a menudo que  El origen.. se agotó el mismo día de su publicación, y cabe imaginar largas colas de lectores en las librerías, como ocurre hoy día con los publicitados best sellers. En realidad no fue así. Lo que ocurrió, para sorpresa del editor, es que los libreros, estimulados por los rumores sobre la obra y por la fama de Darwin, pidieron más ejemplares de los publicados. Más concretamente, el editor John Murray encargó una primera tirada de 1250 ejemplares y los pedidos desde las librerías, aún antes de ponerse el libro a la venta, ascendieron a 1500. Apenas lo había leído nadie (150 ejemplares se repartieron como promoción), y El origen... ya era un completo éxito para la época. En vida de Darwin se vendieron, sólo en ediciones inglesas, 25000 ejemplares.

El verdadero éxito de ventas, sin embargo, llegó tras la muerte del autor, mejor o peor, legal o ilegalmente, traducido a todos los idiomas. La duda razonable es si ese éxito comercial ha sido, o no, un éxito de lectura. Alberto Gomis, de la Universidad de Alcalá, cuenta a este respecto una anécdota reveladora: en España se publicó un Origen de la especies cuyo texto, en realidad, era otra obra de Darwin, sobre el origen del hombre; nadie se quejó y de aquel falso origen se vendieron dos ediciones. A propósito, en el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid pueden visitar todavía una interesante exposición sobre las más de 220 ediciones de obras de Darwin en España, de la que es Comisario el propio Gomis.