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Llegan los refuerzos

DALE LA VUELTA AL MUNDO // JOSÉ ANTONIO HERNÁNDEZ

*Responsable de Justicia Económica de Intermón Oxfam

Hoy no dábamos abasto con todos los temas que han ido surgiendo. Primero los resultados de la reunión del Consejo Europeo, que aunque se celebraba en Bruselas, era esperado con mucha expectación en Copenhague. Ayer Barroso anunciaba, pasada la media noche, que varios países europeos se habían comprometido ya, pero que sería por la mañana cuando se sabría el compromiso final de la UE con la ayuda para los próximos años con los países pobres. Por la mañana hemos conocido que Europa reconoce que hacen falta de inmediato 10.000 millones de euros para ayudar a los países pobres a enfrentarse al cambio climático, y que están dispuestos a contribuir con 2.400 millones a esa cantidad. En el reparto interno, España va a aportar 125 millones de euros anuales. Teniendo en cuenta que en Barcelona comprometió 100 millones para los tres años, es un avance importante.
Pero aún lo es más que España apoye con claridad que los fondos deben ser adicionales. En la entrevista que le realiza Público a la Secretaria de Estado para el cambio climático, Teresa Ribera compromete públicamente la posición española defendiendo la adicionalidad de la financiación del cambio climático. Esto deja cada vez más aislada a Merkel que sigue empeñada en su postura cicatera. La claridad de Teresa Ribera nos compensa en algo el mal sabor de boca que nos dejó la noticia de que la Ministra española de Medio Ambiente no llegará a Copenhague hasta el miércoles próximo. Durante esta semana han ido llegando ministros de diferentes países (Francia, EEUU…), y España, que está en la troika de la UE (porque le toca desde enero la presidencia de la Unión) manda a su ministra sólo un día antes de que llegan todos los jefes de estado y gobierno. Desde luego no transmite un mensaje de ambición y de querer jugar en las mayores ligas de la política internacional.
En cualquier caso, adicional o no, lo que necesitamos que se comprometa es la cantidad que los países ricos van a dar a largo plazo para ayudar a luchar contra el cambio climático a los más pobres, y que tiene que llegar a 200.000 millones de dólares anuales en 2020. Lo de hoy en Bruselas es necesario, y va en la buena dirección. Pero ni de lejos es suficiente para cerrar el acuerdo que necesitamos.

Por otra parte, y siguiendo con las propuestas raquíticas, hoy se han conocido dos propuestas para los textos que cubren las dos vías diferenciadas de negociación – la del Protocolo de Kyoto, que no incluye a los EEUU, y la de los compromisos de largo plazo (LCA en sus siglas en ingles), que sí lo incluye. Al menos esta propuesta no condena a la desaparición al protocolo de Kyoto. Pero si estos dos documentos es todo lo que los negociadores van a poder ofrecer a los ministros el lunes, no va a ser gran cosa. Porque en el lugar donde debería estar el compromiso de financiación a largo plazo, lo que hay es un enorme vacío. Y por otra parte, el núcleo del acuerdo propuesto hoy no da ninguna garantía de que el acuerdo en Copenhague se convierta en actuaciones eficaces.

Por su parte, Tuvalú, continuando con su presión por un acuerdo justo, ambicioso y vinculante, ha presentado otra propuesta que recoge buena parte de lo que se necesita y muestra la escala de acción que se necesita. También los países africanos están peleando por propuestas más ambiciosas con un texto que están circulando entre las delegaciones.

Para apoyar los pasos que se tienen que dar, este sábado se producirá la movilización que quiere llenar las calles de Copenhague de esperanza. Creemos que podemos construir juntos un mundo mucho mejor. Más de 2.600 acciones de movilización en 130 países animan a mirar con esperanza lo que podemos lograr. Pero no sólo levanta el ánimo lo que va a pasar en miles de ciudades. Hoy ha llegado 15 jóvenes que durante todo el año impulsan las campañas de Intermón Oxfam en las Universidades en las que estudian, en sus ciudades o a través de la web. Ahora vienen a unir su voz a los miles de personas que saldremos a la calle. En la charla que hemos tenido esta tarde me han contagiado todo su entusiasmo. ¡Llegaron los refuerzos!