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CIENCIA DE PEGA // MIGUEL ÁNGEL SABADELL

Dónde han ido a parar los yogures tradicionales? Que si bífidus, L. cassei immunitas… Y todos ellos vendidos bajo el sello de "científicamente probado". Es el uso perverso de la ciencia por la mercadotecnia. No está diciendo que haya un consenso científico o una evidencia irrevocable de que realmente ese producto haga lo que dice que hace sino que se han publicado en revistas científicas estudios con una leche fermentada abarrotada con millones de Lactobacillus casei immunitas, por ejemplo. Por cierto, esa bacteria no existe: es la cepa DN-114001 del L. casei. Lo de immunitas lo añade Danone por la cara.

Tomemos como ejemplo de estas investigaciones la publicada en 2004 en el European Journal of Nutrition y que involucra al famoso Actimel y a un centro de prestigio como es el Instituto del Frío del CSIC. Un estudio que, todo hay que decirlo, fue financiado por Danone.

Según se dice, el trabajo probó que esta leche fermentada ayudó a mejorar la respuesta inmunitaria de estudiantes universitarios en épocas de sobreesfuerzo intelectual. Dicho así es para quitarse el sombrero, pero vayamos al artículo. Se dio a beber durante 6 semanas dos botellitas al día de Actimel a 63 estudiantes, mientras que a otros 73 se le daba un vaso de leche desnatada, y lo que se medía era la variación en el número global de linfocitos –de ahí a una mejor respuesta inmunitaria hay un abismo–. El resultado fue estadísticamente significativo a favor del grupo de Actimel. ¿Qué quiere decir esto? Muy poco. Un resultado estadísticamente significativo no implica que tenga una significatividad práctica o que demuestre un efecto relevante en la población. Es más, este tipo de pruebas son duramente criticadas porque permiten presentar como relevantes resultados que no lo son: no hablamos de pruebas pata negra.

Y lo más curioso: el grupo de control tomó leche semidesnatada y no una leche fermentada cualquiera o un yogur. ¿Por qué? Seré malo, pero quizá temían que el resultado no revelara diferencia entre ambos grupos, como se demostró en la revista Annals of Nutrition and metabolism dos años más tarde.