La ciencia es la única noticia

La lentitud de los camellos

EL JUEGO DE LA CIENCIA // CARLO FRABETTI
* Escritor y matemático

Como habrán observado nuestros lectores y lectoras habituales, entre Navidad y Reyes no se han publicado las columnas de La ciencia es la única noticia. Al entrar en nuestro blog, normalmente tan dinámico, en busca de algún posible comentario tardío, parecía que el tiempo se hubiera detenido. Pero, casualmente (o no tan casualmente), en la tradición cristiana también parece detenerse el tiempo en ese mismo intervalo. ¿Por qué tardaron tanto los Reyes Magos en llegar al portal de Belén, a pesar de haber sido prevenidos y guiados por una señal divina? ¿Tan lentos eran sus camellos? ¿Tuvieron que esperarlos el niño Jesús, María y José once o doce días en un frío e incómodo pesebre?

Como es bien sabido, la Navidad coincide, con apenas tres o cuatro días de diferencia, con el solsticio de invierno, y el lapso temporal entre Navidad y Reyes es similar al que separa el solsticio de la nochevieja; un tiempo especial, como suspendido entre la muerte simbólica del Sol y la del año, un extraño paréntesis cuyas resonancias míticas inspiraron a Shakespeare su comedia La duodécima noche (más conocida en castellano como Noche de Reyes) y también podrían explicar la lentitud de los camellos de los Magos. Es uno de los defasajes que se producen al tener que armonizar en un mismo calendario los distintos ciclos astronómicos que la humanidad viene observando y computando desde hace milenios: la alternancia del día y la noche, las fases lunares y la sucesión de las estaciones; es decir, los días, los meses y los años.

Sería mucha casualidad –una casualidad realmente inverosímil– que la Tierra tardara un número exacto de días en dar la vuelta al Sol. Y, de hecho, tarda 365 días y pico. Por eso hay años bisiestos: para compensar el desajuste entre el año oficial de 365 días y el año astronómico de 365 días y pico. Pero con un año bisiesto de cada cuatro, como en el antiguo calendario romano, se le atribuye al pico un valor de seis horas, lo cual es bastante aproximado, pero no exacto. Sabiendo que, tras la definitiva reforma gregoriana, los años divisibles por 100 ya no son bisiestos, a no ser que también sean divisibles por 400 (como el 2000), en cuyo caso sí lo son, ¿cuánto tarda realmente la Tierra en completar una órbita alrededor del Sol? Y otro acertijo, este literario, para empezar el año armonizando las dos culturas: el título de esta columna es un homenaje a un notable libro de poemas de un escritor leonés contemporáneo; ¿quién es el escritor y cómo se titula su libro?