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Secretos del cerebro

ORÍGENES // JOSÉ MARÍA BERMÚDEZ DE CASTRO

* Director del Centro Nacional de Investigación sobre Evolución Humana, Burgos

Averiguar los secretos del funcionamiento del cerebro humano me parece una de las tareas más apasionantes del futuro de la ciencia. El neurólogo alemán Korbinian Brodmann (1868-1918) descubrió que la corteza cerebral humana está estructurada siguiendo los mismos principios generales de todos los mamíferos. En 1909 publicó un tratado sobre las distintas áreas cerebrales, que clasificó de acuerdo con su "arquitectura celular". Brodmann llegó a la conclusión de que la corteza cerebral humana está dividida en 51 áreas, cuya localización topográfica se ha convertido en todo un clásico de la neurología. En actualidad, este modelo se considera superado por la ciencia moderna, pero se sigue utilizando por su potencial didáctico y porque conserva vigencia en muchos de sus aspectos. En principio, cada área de la corteza cerebral se ocuparía de tareas concretas, aunque la conclusión tan sencilla no parece responder a la realidad de un órgano tan complejo como el cerebro.

Nuestro cerebro ha multiplicado por cuatro su volumen con respecto al de nuestro antecesor común con los chimpancés. Sin embargo, algunas regiones han aumentado más que otras. Es el caso del Área 10 de Brodmann (AB10), también llamada área frontopolar, que se localiza en la parte más anterior del cerebro. En nuestra especie, el AB10 tiene un tamaño seis veces mayor que en los chimpancés. Podemos imaginar que esta región de la corteza cerebral tiene mucho que ver con nuestras capacidades cognitivas tan desarrolladas, y así es.

El AB10 se activa cuando planificamos (y lo hacemos mejor y con mucho más tiempo de anticipación que ningún otro primate vivo conocido), organizamos, desarrollamos estrategias, tomamos decisiones y ejecutamos una acción determinada. El AB10 tiene una verdadera función ejecutiva y operativa y actúa como la sala noble donde se reúnen los "altos ejecutivos" de nuestra personalidad con el objetivo de pensar, tomar la decisión más adecuada y llevarla a cabo. El AB10 está conectada con el resto de cerebro para recibir la información que se necesita en un instante determinado. En la memoria de diferentes áreas del cerebro guardamos una infinidad de datos visuales, auditivos o sensoriales sobre las experiencias de nuestra vida, que representa un archivo de inmenso valor. Ante cualquier situación normal o excepcional debemos tomar una decisión, que puede ser pensada y ejecutada con relativa tranquilidad, de manera muy rápida e incluso de instantánea.

El AB10 recibirá la información acumulada en nuestro cerebro de experiencias anteriores para analizar la situación. Si esta es nueva, el archivo no nos puede ofrecer nada para trabajar; en caso contrario la decisión será tomada después de analizar los datos. La juventud es un divino tesoro, pero la experiencia es un valor en alza a medida que la longevidad aumenta.