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Nueve sorpresas de la bicicleta urbana

Nueve sorpresas de la bicicleta urbana

Es para (casi) todo el mundo

La bicicleta no es un vehículo para gente atlética ni temeraria. Es un vehículo para personas de cualquier edad y condición física.

Es muy barata

Puedes comprar una buena bici de segunda mano por menos de 50 euros. Si la usas en lugar del coche, la amortizarás en menos de una semana. Si la utilizas en lugar del transporte público, tardarás solamente un mes.

Harás que vayas menos al médico

El uso regular de la bicicleta mejorará de manera increíble tus constantes vitales. Si tienes sobrepeso, lo perderás. Alejarás el riesgo de contraer diabetes. Tu corazón y tus pulmones funcionarán mucho mejor. Y hay más, pero no tenemos espacio para describir todas las ventajas para la salud de usar la bicicleta como medio de transporte.

Pesa mucho menos que tú y se puede colgar de un perchero

La bicicleta ocupa mucho menos espacio y pesa muchísimo menos que cualquier coche. No necesita pagar párking ni pasar ITVs, puedes usarla y luego olvidarte de ella. Eso sí, conviene revisar de vez en cuando la presión de los neumáticos.

Te da control sobre tu vida cotidiana

Puede meterse por cualquier sitio –incluso puedes subir y bajar escaleras con ella. Los atascos casi no la afectan, puedes saltarlos y pasar adelante. Puedes decidir en todo momento si quieres moverte o no.

Es completamente customizable.

Hay miles de tipos de bicicletas, con ruedas grandes y pequeñas, plegables, ultraligeras, más robustas, con o sin motor eléctrico, con o sin baterías. Incluso pueden tener tres o cuatro ruedas, y entonces hablamos de sus parientes los triciclos y cuadriciclos. Puedes encontrar el vehículo que exactamente necesitas.

Es un vehículo, no un peatón

Dicho lo anterior, hay que decir que una bicicleta no es un peatón. Es un vehículo y tiene los mismos derechos y obligaciones que todos los vehículos a la hora de guardar la distancia de seguridad,  ceder el paso, adelantar, etc.

Produce aire limpio y silencio

La bicicleta produce grandes cantidades de aire limpio por kilómetro y una burbuja de silencio a su alrededor. Si no te lo crees, puedes ir a cualquier ciudad civilizada donde la gente se mueve en bicicleta. Por ejemplo, Sevilla y muchas del norte de Europa.

En resumen: la bicicleta produce felicidad

Es evidente: la bicicleta es un objeto que te trae y te lleva, mejora tu salud, ahorra dinero y contribuye a una ciudad mejor.

 

De un artículo de Sara Trincheri e Irene Albarel

 

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