La novela que soñé

XAVI CASINOS

Estos días están apareciendo en la prensa extensos artículos sobre el último boom editorial en Europa. Se trata de la trilogía Millennium cuya primera novela, Los hombres que no amaban a las mujeres, acaba de ser publicada en castellano. Tuve la oportunidad de leer esta primera entrega hace un par de meses en su edición francesa y ahora estoy con la segunda. Compré la trilogía de golpe en Bruselas después de haber leído una crítica en Le Nouvel Observateur y saber un poco de la trama y de su autor, el sueco Stieg Larsson, que promete pasar a la historia de la literatura no tan sólo por la calidad de su obra y por los libros que venderá, sino porque murió súbitamente tras entregar los tres originales a la editorial. Una de esas jugarretas del destino, el premio póstumo, que a veces tocan a genios de las artes. Vaya, que Larsson es algo así como el Van Gogh de la literatura del siglo XXI.

Cuando empecé a leer a Larsson no pude parar. Reúne casi todos los elementos de la novela que hacía años buscaba: el protagonista es un periodista que se ve involucrado en una trama negra y rodeado de otros personajes singulares y atractivos, como una hacker de una astucia e inteligencia fuera de serie. Y cuando la terminé sentí una especie de envidia al reconocer que era la novela que me habría gustado escribir, a mí y a muchos periodistas que, tal como van las cosas en nuestra profesión, nos estamos refugiando en la literatura.