Cuestión de prioridades

SALOMÉ GARCÍA

¿Hay crisis o sólo atravesamos una etapa de desaceleración profunda de la economía? Lo que acaba de derogar el Gobierno tras uno de los mayos más lluviosos que se recuerdan ¿era un trasvase para Catalunya o solamente una “captación puntual y reversible” de agua del Ebro para Barcelona? La bronca de esta semana de los camioneros, ¿es una huelga o un se trata de un cierre patronal? ¿Los transportistas autónomos son clase trabajadora o capital descontento? El hallazgo del término miembra ¿coloca la reforma del Diccionario de la RAE entre los planes más urgentes de Igualdad para esta legislatura?

Empiezo a estar harta de tanto debate semántico. Y no porque no sea entretenido, sino porque nos distrae del fondo de los asuntos. Sea crisis o desaceleración, quiero conocer las ideas de nuestros gobernantes para afrontarla, saber cómo van a proteger a los más afectados (los menos ricos) y forzar al PP a definirse sobre esas medidas en lugar de darle motivos para disfrutar bromeando sobre el despliegue semántico del Ejecutivo. Y lo mismo con el resto de asuntos. Hay que hablar a fondo sobre el reparto del agua, decidir qué haremos para disminuir la dependencia española del petróleo, pensar cómo erradicar los asesinatos machistas…

Cuando todos esos deberes estén hechos, será el momento de abrir un debate nacional sobre el ramalazo machista del castellano, que tenerlo, lo tiene. Pero cada cosa en su orden. Cuestión de prioridades.