Claro que Irlanda dice no

Círculo Holmes

XAVI CASINOS (periodista y escritor)

Acabo de regresar de Londres. Estos días la prensa anda ocupada en el no irlandés al tratado europeo, al interés del Chelsea para fichar a Torres, Villa y Deco, y por un tal David Davis, diputado tory dimitido al oponerse a ampliar a 42 días el arresto sin garantías jurídicas de los sospechosos de terrorismo. Pero el debate que más me ha ocupado ha sido que los grandes almacenes Harrods y Selfridges se han sumado a la iniciativa de crear una base de datos de trabajadores cuyo comportamiento no ha sido el adecuado a juicio de sus empresas. Es decir, una lista negra de empleados contra la que se han alzado varias voces que la consideran de dudosa legalidad. A partir de ahora, un trabajador que haya cometido un delito tendrá la oportunidad de defenderse ante un tribunal, mientras que el futuro laboral de quien sea incluido en la lista dependerá de la arbitrariedad de su patrono.

Tardé lo mínimo en asociarlo con esta otra propuesta europea de cambiar la ley para permitir la jornada laboral de hasta 60 horas. Estamos asistiendo a una ofensiva del todo lesiva en los derechos laborales, un retroceso en el mayor logro del movimiento obrero en el siglo XX. Si el Parlamento Europeo lo aprueba, gracias a Berlusconi y Sarkozy, abrirá la puerta a futuros abusos, como el trabajo infantil o la prohibición de los sindicatos y el derecho de huelga, por citar sólo algunos que me estremece citar. Claro que los irlandeses dicen no a Europa.