Las temidas y peligrosas Hijas de la Caridad

LUZ SANCHIS

La oposición a Educación para la Ciudadanía empieza a parecerse a un diálogo de Faemino y Cansado, tipo ¿Y usted qué sabe hacer? A Esperanza Aguirre se le ocurrió inventarse lo del trabajo optativo y lo de las horas de voluntariado. Todo con tal de no cumplir la ley.

Francisco Camps, que también quiere hacer méritos, se trabajó el plus a la creatividad. Se dijo: “La mejor forma de asegurarse que los chavales se pierdan los contenidos es que se la traguen en inglés”. Como ni los profesores ni los alumnos tenían el nivel suficiente, tuvo que tirar de traducción simultánea. Quizá no lo tenía en mente desde el principio pero escaló puestos en el ranking de humoristas. Así, hemos acabado hablando de Citizenship y asistiendo al rebautismo del conseller Font de Mora como Fountain of Blackberry.

Los alegres e hiperactivos muchachos de HazteOir han olvidado que la envidia es pecado y se han propuesto superar a Aguirre, Camps, Cañizares y Rouco Varela. Para ello, nada mejor que ponerse a señalar públicamente a los que cumplen la ley.

La plataforma de agitación virtual ha ampliado su lista de enemigos de los valores y ha colocado, después de Zapatero, a las Hijas de la Caridad, los Maristas, las monjas Irlandesas y las Hermanas Carmelitas. Que el responsable del ranking hable de “estratagemas” es, simplemente, descacharrante.

Los mencionados arriba son, para entendernos, los malos. En la categoría de los que mejor promueven la objeción, los vencedores tienen nombres tan imponentes como Colegio Highlands Montequinto o Hijas de Cristo Rey. Entre los diez primeros puestos no aparece ningún centro valenciano. Gana Aguirre, con siete, seguida de Valcárcel, con dos. Sevilla, a la cola, sólo tiene uno. Camps y Font de Mora no han podido colocar a ninguno  de los suyos.

¡Tanto esfuerzo para esto!