Una buena idea… sobre todo si no es la única

POR SALOMÉ GARCÍA

Plan de rescate para aliviar la carga de la crisis que soportan los parados. Los que ya están sin trabajo (casi 2,6 millones de personas) y los que está previsto que pierdan el suyo en los próximos meses (lamentablemente, otros cuantos cientos de miles) tendrán un salvavidas ad hoc que el Consejo de Ministros aprobará la próxima semana.

Zapatero reacciona así a la indignación ciudadana que ha provocado ver estos días a nuestros dirigentes centrados en rescatar un sistema bancario, el español, del que al mismo tiempo se aseguraba que no requería una intervención de urgencia. “¿Y quién me rescata a mí?”, clamaban los que perdían el empleo, no encontraban trabajo o veían próxima la amenaza de la renovación hipotecaria con ese implacable Euribor que no cesa.

Cuentan los más próximos al presidente que no es una reacción a las críticas lo que ha movido a Zapatero, que fue él quien exigió a sus ministros, nada más aprobar el plan de rescate bancario, que se estrujaran la cabeza para encontrar fórmulas “económicamente viables” que puedan atajar la crisis real, la que duele en los bolsillos de la gente.

Esperemos que Moncloa esté dosificando la información para hacerla más rentable. Y que la próxima semana conozcamos otro plan, igual de imprescindible, para rescatar al resto de damnificados por la crisis. El de los parados es una buena idea… sobre todo si es sólo la primera.