Ciudadanos

¡Por fin!

JOSÉ ANTONIO LABORDETA

En todas las partes la primavera no ha llegado. Solo en el Corte Inglés y en la sede de Ferráz. Por otros lugares el invierno, este invierno tardío y cabrón, se arracima en los despachos mas ilustres y desemboca en gestos desmesurados y de crisis absoluta: En el PP mallorquín se les hunden las beatas de las islas y huyen despavoridas por el peligro de ese depravado muchachito que, entre rezo y rezo, se follaba a un adolescente y pagaba con dineros del Partido. ¿Y ese era un futuro crac de la política nacional?

En IU la larga noche de Llamazares se hace intensa y un tipo como él, de valía política, va a comenzar a despedirse de sus admiradores al igual que Carod o Puigcercós que andan, como en puro invierno, calentándose las manos para que las hostias que se avecinan sean no de gluten, sino de puro nervio. Y otra vez la izquierda se vuelve extra parlamentaria y a penas NB y BNG se salvan y festejan una tímida primavera que tampoco es que les ría, como en el Cara Sol, pero al fin y al cabo la supervivencia, a estas alturas, es muy saludable.

Se terminó la campaña  electoral, los encapuchados de los cientos de cofradías penitenciarias, se vuelven a su casa y ya solo la Televisión Estatal, ambas dos, nos recuerdan que estamos en un estado que se declara laico poniéndonos filmos y filmos de la vida y muerte de Cristo. Curioso ¿no? Menos mal que las cafeterías estaban abiertas, los cines pasaban su programación normal y en los parques los enamorados se hacían carantoñas sin que los guardias los detuviesen. Menos mal.