Ciudadanos

Los colocaos

JOSÉ ANTONIO LABORDETA

A Zaplana, de golpe, el señor Alierta, paisano de un servidor, le da un millón de euros y el personaje se larga, sin ninguna duda, dejando la tensión parlamentaria en manos de la señora Soraya. Se va tranquilamente porque su moral está por encima de dudas y complejos y anuncia, a bombo y platillo, lo que le van a dar de sueldo. Dicen, el lo niega, que cuando entró en política aseguró que lo hacía para forrarse. Si no se había forrado antes- Benidorm es una cajica de ahorros- lo ha hecho cuando las entretelas de sus trajes cruzados han comenzado a deshilacharse.

Don Cesareo Alierta parece que tiene complejo de rodearse de rancias figuras de la reciente historia de España desde los puntos de vista de la economía y la politica.

Para lo primero eligió a otro paisano, Pizarro, que hizo lo contrario que Zaplana: recogió sus  ahorros  y se metió en política .

Para lo segundo un influyente ciudadano que puso en tensión irritante los Plenos, las juntas de Portavoces y la Comisión del 11 M  Donde él aparecía se levantaban barricadas de broncas para sacar de sus casillas al Banco Azul de los sociatas que, como avergonzados, soportaban las iras de este ciudadano que, visto con traje de calle, resultaba simpático, moreno y bien trajeado.

El día que se fue, en las entrevistas todo el mundo que hablaba parecía que lo hacia de otra persona y que todos se habían olvidado de a que carta había jugado. Hablaban bien. ¿Cuándo harán lo mismo de Acebes?