Opinion · Con M de

‘Viaje a mi blanquitud’: Mis referentes, querida gente blanca (4/∞)

Un nuevo pueblo joven en el desierto al norte de Lima, Perú. Foto: Maurice Chédel.
Un ‘pueblo joven’ en el desierto al norte de Lima, Perú. Foto: Maurice Chédel.

Por Laura Fernández (@EnDeconstruxion)

Han sido unos días repletos de emociones y nuevas noticias desde España. Solo diré una cosa: ante tanto revuelo y como nos lo intentan recordar y hacer oír las compañeras antirracistas, el racismo es el mismo, solo se ve más. Aquellos que han venido a arrebatarnos más derechos a todas las personas, sobre todo a las personas racializadas y migrantes, mujeres y personas LGTBIQ+, entre otras, son simplemente la muestra de lo que veníamos diciendo desde todas las opresiones, solo que nadie nos escucha desde arriba con los privilegios tapando los oídos.

En el anterior artículo os prometí más relatos, vamos a escuchar:

“A mí de pequeña me crió una nana, que para mí es como mi mamá. Ella tuvo una hija cuando yo tenía seis años, es como mi hermana. Pero claro, es mi nana, una señora que contratan tus padres para que te cuide mientras trabajan. Mi familia no era rica, pero es normal que en Perú la gente de clase media contrate a gente de la sierra, ya que sale más barato. Mi nana es indígena, quechua parlante. Cuando crecimos a mí no me dejaban salir sola a la tienda, sin embargo a su hija la mandaban, como a cualquier niño al que mandan a por el pan; tampoco me dejaban ir a la casa de mi nana, que vivía en lo se llama un pueblo joven. Son pueblos donde la gente de la sierra se construye casas en los cerros y lucha por que se reconozca como un terreno habitable. Yo siempre preguntaba por qué, e insistí tanto que al final me dijeron que era porque soy blanca y si me veían tan blanca me iban a secuestrar. Esta fue la primera vez que me di cuenta del racismo en primera persona, en mi propia piel. Soy peruana. Vivo en España hace ya casi cinco años. Soy blanca. El otro día una mujer notó mi acento me dijo: «¿de dónde eres? ¿de Perú? ¡Pero si eres tan mona! ¡no pareces de Perú!». Como si fuera un elogio. Esto me ha pasado un millón de veces. Como migrante tengo que pasar por los horrendos, terroríficos y constantes papeleos, pero nunca me he tenido que enfrentar a… Ni siquiera quiero decirlo porque mi cabeza ingenua quiere pensar que nadie mirará mal a nadie solo por su color de piel. En 2012, trabajaba como camarera en Lima. Un cliente me dijo: «pero tú eres de buena familia, ¿qué haces trabajando acá?», y el mismo día otro hombre me dijo:«tú te ves como una chica que ha estudiado». Desde pequeña aprendí que la gente “rosada” es diferente a la gente “marrón”. Diferente en Lima y en Madrid. Diferentes. Es imposible meter eso en mi cabeza, pero parece que para muchos así es“.

Si no tenemos la suerte de tener este tipo de historias en nuestras manos y poder escuchar directamente de la gente que vive con diferentes opresiones -como el racismo- en sus vidas, pieles y existencias, podemos quizá aumentar nuestros medios de escucha. Hay muchísimos recursos  para poder entender, empatizar, concienciarnos, aprender y analizar. Este artículo se centra en facilitar el comienzo de tu compilación de una base de datos e información que aumente tus medios de escucha activa, en este caso de personas racializadas. Mejorando el viaje de tu blanquitud en calidad, diversión y entretenimiento, y por suerte facilitando mucho trabajo y tiempo de recopilación.

Por un lado tenemos Facebook, que, si soy sincera, es una de mis mayores fuentes de información, a parte de las lecturas. Hay muchas páginas que comparten artículos, incluso humor y memes, eventos y contenido antirracista en general.

Algunas recomendaciones:

  • Afroféminas: Utilizan las redes sociales para compartir con las  las mujeres afrodescendientes/negras artículos de opinión y periodismo, literatura y poesía, información de eventos, con temas como la afroconcienciación, el feminismo negro, el racismo, etc., creando una comunidad online. En un tono sincero y constructivo se genera un discurso sobre la complejidad, circunstancias y vida de la mujer negra. Ellas lo escriben así: “Aspiramos a educar, inspirar y entretener”.
  • Sos Racismo, Sos Racisme Catalunya y Federación Sos Racismo: SOS Racismo es un nombre genérico para referirse a las distintas organizaciones autónomas que están federadas en la organización Federación de Asociaciones de Sos Racismo del Estado Español, y cuyo objetivo principal es luchar contra las distintas manifestaciones del racismo en España. Sos Racismo Madrid, por ejemplo, es una organización sin ánimo de lucro, de acción política antirracista, anticolonial y multiétnica, según se presentan en su página web. En la actualidad, denuncian el racismo estructural e institucional en todas sus formas, e intentan impulsar la participación de colectivos y personas racializadas en la lucha contra el racismo, siempre desde la primera línea, tanto en el discurso como en la acción.
  • Black Barcelona: Esta página de Facebook está creada para albergar todo lo relativo en torno al festival Black Barcelona, para la visibilización de la cultura afroespañola. Según dicen, nace de la necesidad de tener referentes, desmontar estereotipos y visibilizar a las personas afro en la diáspora Española.

Para el siguiente artículo pondré muchas más páginas. También os comento que las asociaciones y/o colectivos también tienen página web o blog, Instagram, Twitter, etc., os invito a buscarlas en todas sus redes sociales.

Por ejemplo: Insumisas Gitanas, Afrogalegas, Migrantes Transgresorxs, Ayllu...

En las redes sociales se suelen compartir eventos de todo tipo: charlas, fiestas, proyectos, debates, formaciones… Por ejemplo, pronto tendremos las jornadas antirracistas anuales de Sos Racismo Madrid. Festivales anuales como AfroConciencia en el Matadero de Madrid, las jornadas anuales de Afroféminas, así como la presentación de su nuevo libro en diferentes partes de España.

Hay mucho más que descubrir y lo bonito es descubrirlo buscando y perdiéndote, y al encontrar aquello que buscabas, sentir ese cosquilleo de cuando las piezas empiezan a encajar.

Escuchar es la parte fácil, deconstruirse empieza justo después. Al fin y al cabo, la deconstrucción sigue siendo un privilegio.

Laura Fernández es “una chica blanca normal y corriente” que ha decidido publicar una serie de artículos en los que narra su proceso de deconstrucción blanca. “De la autocrítica comienza el verdadero aprendizaje, ¡empecemos el viaje!”.