Opinion · Con M de

‘Viaje a mi blanquitud’: Mis referentes, querida gente blanca (4.2/∞)

Laura Fernández (@EnDeconstruxion)

Hay muchas historias que se invisibilizan. Por ejemplo, siempre se presupone en la calle, se escucha, que antes no había machismo, que antes no había tantas personas LGTBIQ+, que antes no había tanta queja sobre el humor y cómo oprime (si es humor desde el privilegio hacía la opresión). Para nada, lo había, y mucho, y está investigado. La cuestión es que de lo que no se habla, se hace invisible, “no existe”. Es maravilloso que ahora la gente se atreva a ser sujeto político en lo público en España, y digo en España porque ser sujeto político en otros países puede causarte cárcel o la muerte, en España solo a veces. Por eso, muchas veces se habla de que tu forma de presentarte ante la sociedad puede ser activismo y lucha. Y por eso en estos tiempos, ser activista, se ha vuelto más duro y muchas personas sufren por este trabajo, sobre todo si eres negro y cada vez mueren más y la gente que oprime les ponen más trabas (vitales) para que dejen de hacer lo que es muchas veces su vida y su trabajo. Porque resulta que lo personal es político. Y no siempre tienen respuesta por parte de la ley, otras sí y, si no, lucharemos por que la tengan.

Haciendo hincapié en esto, de paso incluyo una explicación práctica del humor y cómo funciona en España: no sé si habréis oído o leído sobre el ‘chiste’ que el ahora excolaborador del programa de los 40 puso en Twitter, oprimiendo a las personas con síndrome de Down. Todo el mundo se le echó encima y le echaron del programa. De muy mal gusto, sí. ¿Alguien se enteró de la broma de La Resistencia sobre las personas muertas en el Mediterráneo? ¿Alguien sabe las consecuencias que tuvo? ¿Alguien tiene alguna idea de porqué la sociedad reacciona diferente a estas dos ‘bromas’? Tiene nombre: deshumanización de la otredad.

De todas formas, España ha sabido aprender de su historia y ha sido uno de los países más maduros, por lo menos hablando de lo que se ha demostrado en las elecciones. Pase lo que pase a continuación, la sociedad española ha demostrado que no está en el mismo estado mental, como sociedad, que muchas otras sociedades europeas (Austria, Alemania, Italia, Hungría, Portugal, etc.) o del mundo (Brasil, EEUU, etc.). Esto es porque la sociedad española no ha dejado de luchar, y creo que está aprendiendo, aunque aún le queda mucho por aprender. No solo ha dejado un hueco muy pequeño a la ultraderecha en el Parlamento (10,26%), si no que pidió a gritos en las calles al nuevo gobierno del PSOE, claramente, tres cosas: ‘no pasarán’ – que la ultraderecha no va a gobernar en España-; ‘sí se puede’ -que debería haber un gobierno de las izquierdas-; y ‘con Rivera no’ y ‘no es no’ -que no va a ser un gobierno de derechas-. Pero da igual, la izquierda también es racista, porque el racismo es institucional y sistémico. Y la sociedad no está concienciada. Tenemos mucho que luchar.

Resultado de los partidos de extrema derecha en elecciones generales. Infografía: Statista.
Resultado de los partidos de extrema derecha en elecciones generales. Infografía: Statista.

El privilegio de votar viviendo en un país, no todo el mundo lo tiene. Las personas residentes no tienen derecho a votar en España debido a ese racismo institucional que se perpetúa. Sin embargo, las consecuencias de lo que las personas con ese privilegio votamos, sí las viven. Incluso personas que no viven en España, como las llamadas ‘muertes del Mediterráneo’, esas vidas o muertes, sin nombre y apellidos casi siempre, que no votan, sí se ven sometidas por las políticas de los países o de las uniones políticas de países, como la Unión Europea.

Y diré más, si hemos dicho que podemos decidir por esas vidas, eso quiere decir que no son ‘muertes’, son asesinatos, por pasividad o por acciones políticas concretas y decisiones de gobierno concretas. Somos responsables de esas muertes, por memoria e historia, y por no responsabilizarnos de nuestros privilegios.

Visto lo visto, necesitamos más desaprender. Como en anteriores artículos, comparto mis referentes. Aquí os dejo más páginas de Facebook para seguir el viaje a nuestra blanquitud:

  • Afrodiccionario: He hablado en varios artículos sobre la importancia del lenguaje y nuestra responsabilidad en ese aspecto. Esta página es una buena excusa para repensar nuestra forma de hablar, está creada para, como dicen redefinir las expresiones insultantes, y mostrar nuevos términos para el empoderamiento de los y las africanas y afrodescendientes España.
  • Campaña CIES NO: Es una página donde básicamente nos muestran la realidad de los CIES, explicando qué son, porqué existen y por qué deberían dejar de existir, ya que vulneran casi todos los derechos humanos. Luchan y comparten información de la lucha por el cierre de los centros de internamiento de extranjeros y el fin de las deportaciones.
  • Ramiaschannel: Ramia Chaoui es una youtuber, comunicadora y activista social musulmana que utiliza las redes sociales para dar a conocer más de cerca su vida. Habla de islamofobia, feminismo desde su punto de vista, el uso del hiyab y muchas otras cosas muy interesantes.
  • Parlons privilege blanc: Página en francés con memes, vídeos, artículos, etc.

Ejemplo de meme:

Por cierto, para la gente que aún tiene dudas de si llamar negras a las personas negras y prefieren llamarlos “de color” o inventarse mil y una excusa para evitar decir “negro/a” porque las connotaciones que hemos creado en nuestras cabezas eurocentristas sobre el negro son super negativas… Aquí una pista de cómo actuar.

Si quieres estar informada de los siguientes eventos, o conocer más páginas sígueme en Twitter,  comprueba todas las páginas o personas que sigo en mi cuenta. También podrás ver algunos eventos de los que quizá puedas formar parte.

Seguimos la lucha como aliades, seguimos aprendiendo. Por el 1 de mayo que ya pasó, solo decir que “nativa o extranjera no es la misma clase obrera” y por el día de la madre recordar que hay muchas madres que por la mortal ley de extranjería de España no pueden pasar el día, y los años, con sus hijos e hijas.