Opinion · Con M de

Primera película crítica con el gobierno afrofranquista de Obiang

Fotograma de la película El escritor de un país sin librerías
Fotograma de la película El escritor de un país sin librerías

Carla Gómez (@guineadoc)

Estos días se puede ver en cines El escritor de un país sin librerías, la primera película rodada en Guinea Ecuatorial y crítica con la dictadura de Teodoro Obiang, un militar formado en la Academia de Zaragoza. El protagonista es el escritor Juan Tomás Ávila Laurel, que vive refugiado en España desde 2011. El documental, considerado uno de los mejores del año, combina animación, fragmentos del NO-DO e imágenes rodadas en los dos países.

Guinea Ecuatorial se independizó en 1968 de España. Desde hace 40 años este país africano vive bajo la dictadura de Teodoro Obiang, la más longeva del mundo. Por primera vez se ha rodado en su capital, Malabo, una película crítica con el régimen: se llama El escritor de un país sin librerías y estos días se puede ver distintas ciudades españolas

Su narrador, Juan Tomás Ávila Laurel, es el escritor más traducido del país y también el autor de literatura africana en español más prolífico. Actualmente vive refugiado en España después que en 2011 protagonizara una huelga de hambre para denunciar la complicidad con la dictadura de Obiang del entonces presidente del Congreso, José BonoIgual que el activista Alfredo Okenve, Ávila Laurel no quiere pedir el estatus de refugiado, porque quiere volver a su país a pesar de los riesgos que conlleva.

España, paraíso Fiscal

Muchas de las proyecciones que se han hecho hasta el momento se han acompañado de un debate posterior. Entre el público ha habido muchas personas que oían hablar de nuevo de un país que había sido provincia de España.

“Desde el año 68 que no supe nada más”, contaba un espectador en el cine Artistic Metropol de Madrid. Mocache Massoko, fundador de la publicación digital Diario Rombe editada desde Valencia, daba con una de las razones: “España es el paraíso fiscal de Guinea Ecuatorial”.

En el estreno en los Cines Girona de Barcelona participó la escritora Melibea Obono, que a través de sus libros denuncia la situación de la mujer y de la comunidad LGTB en un país donde manifestarse o asociarse para reivindicar es ilegal. “Se fue la Guardia Civil, pero el resto parece que sigue igual”, explicaba.

Silencio literario

A pesar de la contundencia de la película, y de después de 40 años de una dictadura continuadora del franquismo, muchos medios de comunicación español siguen silenciando el tema. Guinea Ecuatorial fue secreto de estado hasta entrada la democracia y, ahora, parece que lo siga siendo.

Para Ávila Laurel, esto se enmarca en una situación que va más allá. “En España hay una intención para que lo africano no destaque”, denuncia.

Ejemplo de esto es que este año Ávila Laurel fue invitado a dar una gira por distintas universidades norteamericanas. En España, en cambio, su obra es tan difícil de encontrar como en su país de origen. El caso más flagrante es el de “Arde el monte de noche” (Calambur, 2009), su obra maestra, que lleva años descatalogada en español, su versión original.

Como Frantz Fanon, es un autor que remonta los caminos de la memoria”, escribió Elisa G. Rizo, de la Universidad de Iowa, una de las estudiosas de su obra. “Un autor sorprendente”, añadía Ángel Gurría-Quintana en Financial Times.

Fotograma de la película El escritor de un país sin librerías
Fotograma de la película El escritor de un país sin librerías

Estreno en Seminci

“El escritor de un país sin librerías” se estrenó en la Seminci de Valladolid, donde Ávila Laurel la vio por primera vez. Desde entonces, el documental está recibiendo excelentes críticas. En El Periódico explican que es una película “necesaria para descubrir la otra cara de un país que un día fue español” y en la revista El Antepenúltimo Mohicano destacan que es la “la primera película que busca dar una visión de lo que está sucediendo bajo la dictadura de Obiang”. Para la revista Caimán-Cuadernos de Cine, se trata de “una película que viene a saldar una deuda histórica”.

Cambio de narrativa

El documental, que no ha sido coproducido por ninguna televisión española, aboga por un cambio de narrativa, para que sean los mismos ecuatoguineanos en el país y en la diáspora los que hablen de su realidad.

Según la revista Cinemanía, “El escritor de un país sin librerías” es la cara B de Palmeras en la nieve (2015), la película más vista aquel año en España. En aquel caso se trata de una ficción protagonizada por Mario Casas y basada en la novela de la española Luz Gabás que evoca la nostalgia por los tiempos de la colonia.

Fotograma de la película El escritor de un país sin librerías
Fotograma de la película El escritor de un país sin librerías

Un ejemplo más reciente es el cortometraje que este diciembre emitió el programa “Cámara abierta 2.0” de Televisión Española. Se trata de “Mi gordo Poni”, que promociona las misiones de jóvenes que Legionarios de Cristo/Regnum Christi organiza cada año en Guinea Ecuatorial a través del sacerdote instagramer Miguel Segura. La iglesia católica española sigue siendo cómplice con la dictadura del país.

El cortometraje, que perpetúa el síndrome del salvador blanco, está dirigido por Álvaro Aguado. Este sevillano trabaja también para UNICEF, entidad que el 20 de noviembre pasado entregó un premio a Constancia de Obiang. Hay en marcha una campaña en Change.org para pedir a UNICEF España la retirada de esta muestra de apoyo a la dictadura.  

Muchos medios de comunicación españoles no solo ignoran a los ecuatoguineanos que desde la diáspora luchan contra el régimen militar del país, sino que lo legitiman. Un caso especialmente polémico fue la entrevista que Teodoro Obiang dio este año al periódico La Razón. El periódico lo presentó únicamente como “presidente”, sin mencionar la palabra dictadura.

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