Antonio Banderas ya no es blanco

Familia real inglesa by uppers_life
Familia real inglesa by uppers_life

En su libro «el peligro de la historia única», Chimamanda Ngozi Adichie, autora de origen nigeriano, explica cómo un día descubrió que el color de su piel no se correspondía con el color denominado «carne» por los occidentales. El término «color carne» en su país de origen no se podía corresponder al color rosáceo entre nata y salmón al que lo asociaría una persona occidental, sino que sin duda habría sido bastante más tostado. 

La artista Angelica Dass se enfrenta a este dilema en su obra Humanae en la que ha creado una miríada de pantones nuevos para definir los diferentes colores de las pieles. Para determinar cuál es el pantón que se asigna a una persona Angelica Dass toma el color de la punta de la nariz del individuo. Las personas dejan de tener pieles definidas en términos tan simples como blancos o negros y pasan a tener pantones y, como afirma esta artista, «el color carne no existe».

La realidad es el tema de los colores y las razas es bastante más nuevo de lo que pensamos. Por ejemplo, según todos los estudios históricos, los romanos no distinguían ni clasifican a las personas por su color de piel. Las pieles eran africanas, asiáticas y europeas, es decir casi todos los pantones estaban representados. La sociedad romana era clasista pero no racista. De hecho los niños y niñas de forma innata no distinguen a las personas por su color de piel, de ojos o de pelo, sino por otros atributos. Así lo prueba el estudio internacional coliderado por las Universidad de Nueva York y la Universidad de Ámsterdam cuyos resultados, publicados en la revista Child Development en 2018, infieren que los niños y niñas no perciben el color de la piel como un factor determinante en la personalidad.  

Lo de los colores además es muy subjetivo y engañoso. Una persona que en España es percibida como morena en la India será percibida como blanca. Y así es como saltaba la noticia de que Antonio Banderas era considerado como una persona de color por los medios estadounidenses, concretamente uno de los actores de color nominado a los oscars 2020. Es cierto que Antonio tiene más « color » que Vigo Mortensen pero tiene menos que Morgan Freeman. Y en cualquier caso todo da mucha risa porque color, lo que se dice color, tienen todos, aunque cada uno el suyo. 

Lo más relevante de esta anécdota es que nos recuerda la relatividad de las cosas; seremos blancos o negros en función de con quién nos comparemos. Por muy blancos que nos creamos siempre habrá un colectivo todavía más blanco que nosotros. Y aunque solo sea por esa razón tan práctica y egoísta, aunque solo sea porque no sabemos de qué color van a ser nuestros nietos o dónde van a nacer, deberíamos tener cuidado dónde ponemos nuestras vallas y nuestros prejuicios. Y si no que lo digan a la reina de Inglaterra, ¿verdad?