‘Viaje a mi blanquitud’: Pensando para dentro, repensándome... (5/∞)

Retrato en una pared de Lavapiés / Foto: Diana Moreno
Retrato en una pared de Lavapiés / Foto: Diana Moreno

Laura Fernández (@EnDeconstruxion)

Laura Fernández, "una chica blanca normal y corriente" (si eso ahora significa algo), comparte en una serie de artículos su proceso de deconstrucción blanca. De la autocrítica comienza el verdadero aprendizaje. 

Muchas cosas han pasado desde la última vez que escribí en este espacio, personal y socialmente. No ha dejado de estar en mi cabeza el volver aquí y compartir.

Empecemos: Fatima Bouryal @fatimabouryal acudió a la mani del 8M con el cartel de la foto con uno de los titulares de Afroféminas: ¡Las blancas que critican el feminismo blanco perpetúan el privilegio blanco!

No he parado de pensar en esto hasta ahora y seguiré. Tengo muy claro que me interpela y que tengo que investigar dentro y fuera de mí cómo responsabilizarme de aquello por lo que me siento interpelada. Y que está en mis manos el actuar conforme a lo que creo, la justicia social, ser responsable de mi privilegio y de cómo lo utilizo y cómo afecta (como afecto) a mi alrededor. Es algo que únicamente yo puedo hacer. Y que sé que debo hacer.

Sobre el coronavirus: 

Se ha generado racismo, mucho racismo, desde el principio, al final: racismo  y racismo directo. Hasta que el virus llegó a España todo eran bromas contra las personas asiáticas, luego menos gente se reía cuando les tocaba a ellos. He visto violencia en contra de personas asiáticas en muchas partes del mundo, personas gitanas en La Rioja, personas musulmanas en algunos países como Camboya donde los primeros casos fueron musulmanes, etc. Yo no he visto, por ejemplo, a la gente diciendo nada cuando en la mitad de países del sur los primeros casos han sido personas occidentales, al contrario

Quiero solo mencionar, y que pensemos en las personas más vulneradas y que dudo que el gobierno piense en ellas y a las que la blanquitud ayudamos a que sufran más en esta crisis: Trabajo del hogar, personas sin hogar, madres (personas) solteras con hijas/os, personas sin papeles, personas refugiadas en España y fuera, prostitución y trata, personas mayores o con diversidad funcional/salud mental divergente, sobre todo si viven solas, personas que trabajan en la calle como ¨manteros¨ , lo que está pasando en los CIEs, Personas Trabajadoras con pocos recursos… En resumen, las personas más vulneradas y vulnerables del sistema. Aunque hay muchos grupos, organizaciones, comunidades que se han montado sus propios medios de resistencia y ofrecen servicios gratuitos a estas personas más vulnerables que son sus iguales y parte de su comunidad, como forma de cuidados: ir a comprar por personas mayores, psicología online para colectivos LGTBQIA+ o personas migrantes, directos en diferentes redes sociales para charlar y apoyarse mutuamente y muchas más increíbles ideas que he visto por las redes sociales. Solo espero que les lleguen. Y que las personas blancas de las que estas vidas dependen sean socialmente responsables.

Hay personas que están idealizando esta cuarentena porque pueden, solo ven la solidaridad y los aplausos en las ventanas, porque pueden. Que nos preocupe más la pobreza de nuestro país que la gente individual dice mucho de la cultura que hemos creado. Que el cierre de fronteras moleste ahora y no se vea luego, dependiendo si nos afecta o no, eso es Europa, hipocresía, eso somos. La gente que se preocupa (con pena y superioridad) de que en el sur global no haya agua para lavarse las manos en esta pandemia, que miren en su propio país que ¨su gente¨ está dejando que las personas temporeras no tengan agua tampoco, ni una vida digna, vaya y está en nuestras manos, así como las chabolas que están en España. No por pena, no porque podemos y tenemos el poder, pero por deber, por justicia social. 

(Piénsalo, siempre somos los que les quitamos, el agua -quizá no siempre la quitamos, expropiamos, o compramos de una manera que consideramos equitativa, robamos, expoliamos, etc.- , aquí y allí, ah, sí, pensando que somos aquellos que  "les damos trabajo" y salvamos de morir de hambre, seguramente porque prefiramos que mueran a nuestras manos- consciente o inconscientemente). 

Por pena, por superioridad, por cómplices que no hacemos nada, por vivir de este privilegio ahora y siempre, vivimos del sistema racista, somos verdugos y parte de nuestra realidad depende de ello. 

Ojalá más gente blanca seamos cada día más conscientes y luchemos por el cambio, un cambio desde dentro, desde nosotras/os. Paremos ya de investigarles y contar sus historias de pobreza, que se reflejan en nuestro privilegio de poder contarla, y empecemos a contar la nuestra, qué hacemos para cambiar todo esto o qué no hacemos o hace la gente blanca como nosotras/os, señalandonos con el dedo.  Contra el Racismo, este 21 de Marzo fue el Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial. #EnCasaContraElRacismo. ¿Eso lo sabías? ¿Saliste al balcón por eso? Tenemos tiempo de pensarnos, aprovechadlo. Y seguiremos haciendo lo que mejor se nos da: lavarnos las manos y dar instrucciones a otros para que se las laven desde la comodidad del hogar.