‘Viaje a mi blanquitud’: Traiciona tu blanquitud, dominar el ego blanco(6/∞)

Protesta en Minneapolis / Andy Witchger, (CC BY 2.0)
Protesta en Minneapolis, 2016 / Andy Witchger, (CC BY 2.0)

Laura Fernández (@EnDeconstruxion)

Laura Fernández, "una chica blanca "normal y corriente" (si eso ahora significa algo) está @EnDeconstruxion y en una serie de artículos compartirá su proceso de deconstrucción blanca. De la autocrítica comienza el verdadero aprendizaje, ¡empecemos el viaje!

Las muertes (asesinatos de gente blanca) de George Floyd, Ahmaud Arbery, Breonna Taylor y Tony McDade y muchas personas negras más en Estados Unidos. Las muertes (asesinatos de gente blanca) de personas gitanas como Manuel F., Manuel H., Eleazar y personas negras como Mame Mbaye, Samba Martine, Lucrecia Pérez y más personas racializadas que seguramente ni sabemos. Este es el tema de ahora para la blanquitud, de cada día para las personas racializadas.

La blanquitud, las personas blancas, debemos responsabilizarnos de esto y hacer algo, buscar lo que cada persona puede hacer individualmente desde su contexto y poder. Y socialmente como blanquitud, aunque aún tengamos unos 500 o 600 años, mínimo, para hacer el trabajo de pago y reparación, un trabajo muy profundo que no podremos dar cuenta de ello hasta varias generaciones…

El ego blanco está demasiado acostumbrado a ser el protagonista: de la historia, de la cultura, de la moral… Del mundo en general. Por lo que la blanquitud hace que todo esto sea algo personal e individualista. Como cuando te dicen que existe un sistema de racismo, que es mucho más grande que tú, que existe desde hace muchísimos años y que tú estás aprovechándote de él intrínsecamente por tu color de piel y muchos otros factores como tu DNI, tu familia, etc. Y solo se te ocurre decir: "yo no soy racista", "yo no veo colores", y un largo etc.

Todas estas excusas son solamente lo que podríamos denominar como primera fase de comportamientos en el ego blanco. Estas excusas pretenden evitar ensuciar la moral individual de esas personas, mantener una individualidad, excepción (proveniente de la modernidad de la blanquitud, como la enuncia Bolívar Echeverría) y hacerles sentir mejor, huir de la potencial culpa. Hablando de la culpa, es la segunda fase, y una cuestión muy blanca -proveniente del catolicismo colonial, la culpa es mucho más antigua que nosotras y está dentro de la estructura mental de la blanquitud y permea muchos aspectos de nuestra vida, sobre todo en la feminidad blanca (cuestión del hetero - género binario de la blanquitud)-. No hay muchos análisis, artículos o autorías acerca de la blanquitud desde la blanquitud, puesto que siempre nos hemos sentido exentos de juicio o escrutinio, y sin embargo hemos sentido la necesidad de estudiar antropológicamente y socialmente otras sociedades y etnias, y lo hemos hecho centrándonos en el estudio de esa etnia o sociedad comparada con la blanquitud como centro y ejemplo de moral, inicio y fin (referencia global, como pasa con el desarrollo, la historia, la ciencia, etc.).

Creo que el siguiente nivel o fase, de manera individual, y al menos por ahora, es dejar la culpa, dejar de enunciarse desde la individualidad arrepentida y dejar lo que se conoce como ‘white tears’ -lágrimas provenientes de la persona opresora, pretendiendo que la persona oprimida se apiade - cuestión que si pensamos no tiene ni pies ni cabeza, también porque al individualizar el sistema en nosotras solo estamos generando más violencia y ningún sentido-, y responsabilizarnos de nuestro lugar en el mundo. Está claro que ni las personas oprimidas eligen dónde nacen dentro del sistema, ni las opresoras, pero es algo que sucede y hay que responsabilizarse de todas las interseccionalidades de las que somos el opresor.

Yo diría, con ánimo de intentar pedagogizar esto, que lo primero es aprender y buscar tu lugar en el sistema, buscar tus propias respuestas, leer, escuchar, escuchar y escuchar… Mirar a tu alrededor y estar preparada para sentir el ego blanco molestando y queriendo excusarse, evadirse, culpándote… Y ser más fuerte que eso. Después de aprender de ti misma y ver individual y socialmente tu posición, intentar corporalizar eso, llevarlo a la práctica del día a día y cambiar poco a poco esa estructura mental blanca que tenemos históricamente y aprendida durante toda una vida, cada día. Unirnos, entre personas blancas, para repensarnos como grupo y para socialmente empezar este cambio. Crear nuevas narrativas desde nuestro nuevo y crítico pensamiento, nuevos imaginarios, nuevas generaciones que criaremos con estos nuevos conceptos, nuevas psicologías, sociedades… Y pensando en un futuro para el que queda mucho tiempo, cambiar este sistema del que nos beneficiamos sí o sí. Pero está claro que ¡debemos responsabilizarnos ya! Es urgente comenzar, el colonialismo se podría denominar como el comienzo del mundo tal y como lo conocemos, todos los sistemas están entrelazados a este y el individualismo de las luchas nos está alejando de responsabilizarnos individual y socialmente, puesto que estamos luchando por nuestras opresiones, que nos ahogan, y nos olvidamos de responsabilizarnos de las opresiones que ejercemos. 

Pagar y reparar, ¿cómo? Creo que es una cuestión muy personal y depende de tu contexto individual y social, tu poder y situación en el sistema. Si no lo hacemos bien, probablemente caeremos en la "nueva solidaridad": ahora tenemos el complejo de salvador blanco, la solidaridad que nos hace pensar que debemos salvar esas otredades que damos por hecho que no se pueden salvar solas (deshumanización de Frantz Fanon) y en realidad solo pagamos (no hablo solo de dinero) por limpiar nuestra culpa, lo que genera más violencia. Si hacemos lo mismo con el antirracismo, incluso dando dinero o esfuerzos a una cuestión que merece la pena y son buenas intenciones (igual que lo anterior) acabaremos pagando otra vez por nuestra culpa, pero en otra hucha -es mejor, porque así el dinero va directamente a las personas racializadas, pero genera violencia porque vaciaremos de sentido las luchas y no nos responsabilizaremos (misma historia)-.

La blanquitud intenta hacer todo relativo a ella, ser el centro de atención, incluida la lucha del antirracismo,(si no lo evitamos) y la opresión en sí misma. No se trata de ti, no se trata de mí. Busca respuestas. Para deconstruirnos y construir nuevos mundos debemos hacer las cosas de manera muy diferente y romper barreras mentales rígidas que nos mueven ahora. 

He querido compartir un post de Ally Henny, escritora afroamericana que habla y escribe sobre raza, identidad, sanación racial y conciliación racial, para apoyar en la pedagogía de cómo empezar a trabajar. Hay muchos artículos de este tipo, búscalos, haz tu parte, responsabilicémonos ya. Empieza por aquí.

Cuidaros mucho, sobre todo las personas que sufren cada día en sus cuerpos directamente toda la violencia del sistema por sus intersecciones. Ánimo a las personas que se quieren deconstruir y han empezado ya el proceso en serio y aunque parezca una frase manida o cursi: intenta ser el cambio que quieres ver.