Con negritas

Una megafusión aérea que está cada vez más cerca

El visto bueno de Bruselas a la explotación conjunta por AMERICAN AIRLINES, BRITISH AIRWAYS e IBERIA del corredor aéreo entre Europa y Estados Unidos sobre el Atlántico Norte es un paso de gigante en el camino hacia la futura fusión de las tres compañías. Hoy por hoy, esa posibilidad tropieza con la anacrónica prohibición, que Washington no se anima a derogar, de que grupos o inversores extranjeros controlen más del 25% del capital de las empresas nacionales del sector. Pero, tarde o temprano, el Congreso estadounidense acabará levantando una medida de corte proteccionista que encaja mal con la creciente globalización económica, sobre todo procediendo de un país al que siempre miran con arrobo los paladines del liberalismo.

El corredor sobre el Atlántico Norte es un bocado muy apetecible, como prueba el hecho de que los miembros de Star Alliance (entre los que figuran LUFTHANSA e SPANAIR) y de Sky Time (AIR FRANCE, ALITALIA, AIR EUROPA...) ya lo explotan conjuntamente, pese a que los reguladores europeos aún no han dicho su última palabra. En el caso de American Airlines, British Airways e Iberia, se trata de una red de 60 rutas, que facturan 5.500 millones, cifra superior a los ingresos de la antigua compañía española de bandera durante un año. A partir de ahora, las tres podrán ponerse de acuerdo para extraer el mayor rendimiento posible a esa espesa red, cuyos 91 vuelos utilizan unos 30.000 pasajeros a diario.

American Airlines, British Airways e Iberia son viejos socios, pues están encuadradas en la alianza Oneworld desde su fundación en 1999. British e Iberia, además, tienen participaciones cruzadas y están inmersas en un avanzado proceso de fusión, que debería quedar cerrado en otoño y al que la Unión Europea también dio luz verde la semana pasada.

El acuerdo a tres bandas recién bendecido por las autoridades de Bruselas fue anunciado en febrero de 2008 y ha tardado dos años largos en obtener todos los permisos necesarios. Aunque con carácter provisional, el Departamento de Transportes de Estados Unidos le concedió hace sólo cinco meses la inmunidad antimonopolio.

Alcance limitado
American Airlines, British Airways e Iberia podrán optimizar la explotación de sus vuelos entre las dos orillas del Atlántico, pero tienen bastante difícil ampliar el número de ellos, al menos de los que despegan o aterrizan en Heathrow. El mayor aeropuerto londinense está saturado y, debido a las restricciones presupuestarias impuestas recientemente por el Gobierno de James Cameron, la construcción de la tercera pista ha quedado en suspenso.