Con negritas

De las trabas de la Iglesia al ajuste laboral en Cajasur

El Cabildo catedralicio de Córdoba llevará ante los tribunales el traspaso de CAJASUR a la BBK, tras desoír el Banco de España su petición para que fuese desconvocada la asamblea extraordinaria del próximo día 23 que debe ratificarlo. La Iglesia no está de acuerdo con que, a efectos de la operación, Cajasur sea valorada de forma simbólica en un euro, del que le corresponderían 67 céntimos, siendo los 33 restantes para la Diputación Provincial, la otra entidad fundadora.

Según sus cálculos, que no han detallado, la diferencia entre los fondos propios y las pérdidas acumuladas hasta el 21 de mayo, fecha de la intervención, es positiva en una cifra no inferior a los 20 millones de euros. Sin embargo, los administradores provisionales de Cajasur sostienen que a 31 de agosto existía un desfase entre activo y pasivo de más de 686 millones, consecuencia sobre todo de una excesiva exposición al negocio inmobiliario.

Esta discrepancia no tiene por qué impedir que el proceso siga adelante y que el 1 de enero de 2011, tal y como está previsto, la BBK tome las riendas de la caja cordobesa, cuyo destino inmediato es convertirse en un banco. Después de que el cabildo haya optado por la vía judicial, la solución definitiva puede tardar años y para entonces es altamente probable que de Cajasur, según hoy la conocemos, no quede ya ni el menor rastro.

Una de las incógnitas de la operación que aún no se ha despejado es el recorte de personal necesario para garantizar su viabilidad, sobre el que la BBK sigue sin pronunciarse públicamente, pese a haber mantenido ya contactos con los representantes laborales. La actitud de los sindicatos no es unánime: el mayoritario Aspromonte confía en que el número de bajas será "moderado y razonable", pero CCOO teme un ajuste más amplio y traumático del que se barajó en las frustradas negociaciones para la fusión con UNICAJA.

Entonces se cuantificó el excedente en medio millar de personas, cifra equivalente al 1,5% de la plantilla. Cajasur, con 19.000 millones de euros en activos, tiene 3.100 trabajadores, mientras que la BBK cuenta con 2.400 para gestionar 30.000 millones.

Una vieja rivalidad
Los tradicionales desacuerdos entre Aspromonte y CCOO se han exacerbado ante la inminencia de la próximas elecciones sindicales en Cajasur, convocadas para el 24 de noviembre, justo un día después de la asamblea. Aspromonte, cuya representatividad es del 69%, estuvo bien relacionado durante años con los gestores nombrados por la Iglesia y eso le granjeó fama de sindicato amarillo. CCOO aspira a arrebatarle la primacía ahora que las tornas han cambiado.