Con negritas

Castellano reparte juego en Novagalicia Banco

Mientras espera a esos inversores que no acaban de llegar, JOSÉ MARÍA CASTELLANO ha definido el núcleo duro de Novagalicia Banco (NGB), la entidad que explota ahora la actividad financiera tradicional de Caixa Galicia y Caixanova. Para ello ha hecho auténtico encaje de bolillos, procurando no herir sensibilidades y, al mismo tiempo, inyectar sangre fresca a un proyecto que necesita conocimiento del mercado local, pero también ideas nuevas.

De las ocho personas que estarán en la cúspide de NGB, dos proceden de Caixa Galicia: ENRIQUE TELLADO, director de planificación financiera, y FRANCISCO ZAMORANO, que pilotará la Unidad de Gestión de Activos Singulares, una especie de banco malo. Y otros dos trabajaron en Caixanova: JUAN DÍAZ ARNAU, responsable del negocio en Galicia, Asturias, León y el extranjero, y DOMINGO GONZÁLEZ, cuya misión será el control de riesgos.

Los cuatro miembros restantes del equipo vienen de fuera del grupo: el propio Castellano, que es también presidente de ONO; el consejero delegado, CÉSAR GONZÁLEZ-BUENO (ING Direct); el encargado de financiación mayorista y tesorería, FERNANDO VÁZQUEZ (BBVA), y la directora de medios, IDOIA MAGUREGUI (Bankinter). Hay una novena plaza aún vacante, que ocupará quien reciba el encargo de sacar el mayor partido posible a NGB en el resto de España, donde apenas tiene una cuota del 2%, frente al 42% en Galicia.

Donde Castellano no ha observado equilibrio ninguno es en la parte del organigrama dependiente directamente de él, donde la presencia de antiguos ejecutivos de Caixa Galicia resulta abrumadora, aunque ninguno forma parte del comité de dirección. RAMÓN SEOANE, FRANCISCO SERNA y ALBINO ESPINOSA, que estuvieron a las órdenes de JOSÉ LUIS MÉNDEZ hasta la fusión, se ocuparán en NGB del gabinete del presidente, la secretaría general y las auditorías, respectivamente. La única ex-Caixanova es MARÍA VICTORIA VÁZQUEZ, que deberá lidiar con las participadas.