Con negritas

Castellano tiene equipo, pero le faltan inversores

El Banco de España ha seguido muy de cerca en los últimos días la formación del equipo que gestionará Novagalicia Banco (NGB) bajo la presidencia de JOSÉ MARÍA CASTELLANO y en el que se mezclan profesionales de la casa con otros traídos del exterior. Ese marcaje es lógico, toda vez que el FROB controla desde octubre un 97% de NGB, tras haber inyectado casi 2.500 millones de euros a su matriz, Novacaixagalicia, cuya cobertura de riesgos dista mucho de la exigida por la autoridad bancaria europea.

Para reducir el peso del FROB, Castellano anda a la búsqueda de inversores privados que deberían suscribir al menos el 20% del capital (unos 500 millones), porcentaje a partir del cual los requisitos de solvencia se relajan de forma notable. El problema estriba en que, al menos de momento, nadie se atreve a dar un paso al frente, debido a la incertidumbre existente sobre la situación financiera real de la entidad nacida de la fusión de Caixa Galicia y Caixanova.

Uno de los argumentos esgrimidos ante los potenciales accionistas es que el FROB se hará cargo a la postre de los quebrantos ocultos que emerjan en el futuro, mediante un esquema de protección de activos como el que ya se ha utilizado en otros casos. Pero nadie puede asegurar a día de hoy que el Gobierno que surja de las elecciones generales del 20N vaya a asumir semejante compromiso, que el Banco de España niega y que ciertamente es una bomba de relojería en potencia.

A favor de la operación juega, no obstante, el hecho de que la fusión fue un empeño personal del presidente de la Xunta, ALBERTO NÚÑEZ FEIJÓO, hombre muy próximo a MARIANO RAJOY y que seguramente hará valer sus influencias para que no se salde con un rotundo fracaso. Por otra parte, para el PP sería difícil de digerir la disolución del sector financiero gallego que eso sin duda conllevaría, sobre todo después de que en la Comunidad Valenciana, donde también gobierna, a la Generalitat se le hayan escapado de las manos Bancaja, la CAM y el Banco de Valencia.