Repsol recupera la paz accionarial

Hace apenas diez días, el 20 de enero, coincidieron en un foro sobre sostenibilidad organizado por Ernst & Young en Madrid el presidente de Repsol, ANTONIO BRUFAU, y el de Pemex, JORDY HERRERA, que es también secretario de Energía, cargo que en México equivale al de ministro. Después, ambos mantuvieron en la sede corporativa de la petrolera española una reunión “privada e institucional”, que sirvió para poner fin al conflicto desatado como consecuencia del pacto de socios suscrito por Pemex y Sacyr a finales de agosto de 2011.

Antes de que lo recibiera Brufau en su despacho del paseo de la Castellana, Herrero hizo unas declaraciones en las que se mostró dispuesto a restablecer la buena relación con Repsol, de la que los mexicanos controlan un 9,5%; pero pronosticó que el proceso requería bastante tiempo. Sin embargo, poco más de una semana ha bastado para que las dos compañías se pongan de acuerdo y proclamen a los cuatro vientos que no sólo han hecho las paces sino que van a estrechar sus lazos, porque son muchos los intereses en juego.

Eso supone para Repsol la recuperación de la paz accionarial, muy deteriorada desde que, hace dos años, el presidente de Sacyr, LUIS DEL RIVERO, tuvo un fuerte encontronazo con Brufau por el empeño de este en recortar el dividendo correspondiente a 2009. Aquello fue el principio de una escalada de tensión que, con algunos altibajos, culminó el día en que se conoció el pacto entre la constructora y Pemex, cuyo objetivo fundamental era aumentar su cuota de poder en Repsol, haciendo valer los derechos correspondientes al 30% del capital que sumaban.

Por parte mexicana, las negociaciones con Del Rivero las llevó JUAN JOSÉ SUÁREZ COPPEL, director general de Pemex, que no consideraba suficientemente aprovechada su histórica inversión en la petrolera española, donde está presente desde hace nada menos que 20 años. Para calmar esa insatisfacción, el acuerdo del 20 de enero prevé la acometida de nuevos proyectos conjuntos, entre ellos la explotación de pozos en México con tecnología de Repsol, que en este campo es una de las más avanzadas del mundo.

Eso sí, lo mismo que a los grandes accionistas de Sacyr les pidió la cabeza de Luis del Rivero antes de llegar a un entendimiento, Brufau se ha quitado ahora de en medio a JOSÉ MANUEL CARRERA, uno de los directivos de Pemex que muñó el pacto de socios y que será sustituido próximamente por MARCO ANTONIO DE LA PEÑA SÁNCHEZ en el consejo de administración de Repsol.