Consumidora pro nobis

Glocalismos

Al ver en el metro las vallas publicitarias en las que Yogui y Bubú anuncian lo grato de la vida en Asturias, me ha quedado por fin clarito el término "glocal", eso de pensar globalmente y actuar localmente. Practica el paradising es el lema propuesto por el Principado en sus anuncios, en los que aparece Yogui practicándolo tan campante frente a un plato de fabes y junto a una bandeja con trozos de chorizo, morcilla y tocino, alimentos complicados de hallar en el parque de Yellowstone. Frente a él, Bubú escancia sidra como un campeón ante un plato de lomos de bacalao con refrito de ajos. ¡Oh, oh, oh, oh!, dice Yogui extasiado, y con razón.

 

Lagrimones de orgullo me caen al ver a estos dos representantes del dibujo animado internacional haciendo gala de una asturianidad exacerbada. Los mismos que me caerían al ver a Darth Vader y C3PO comiéndose unas gambas plancha y tirando con naturalidad las cáscaras al suelo del bar. En cambio, la situación inversa no logro visualizarla, quizá porque no hay ninguna probabilidad de que suceda: Carpanta relamiéndose ante las delicias de la cocina cajún de Nueva Orleans, o Concha y Mariano de Forges promocionando las cataratas del Niágara, pero para el turista estadounidense.

Parece asumido que hay un imperio exportador de cultura, ya sea pop, alta o media, y unas colonias dispuestas a importarla. Esto los lectores de Público lo saben desde el número cero, sin que tenga que venir yo a contárselo. En cualquier caso, déjenme disfrutar, en mi ingenuidad, de la primera visita de Yogui y Bubú a Asturias, de verles comer y beber con tanta alegría los productos locales.