Salud en positivo

Dar la espalda

Ilustración de Verónica Montón Alegre.
Ilustración de Verónica Montón Alegre.

El proceso de reversión de concesiones públicas es una confrontación promovida por las empresas concesionarias

Con la que está cayendo en la Comunidad de Madrid, el virus campando a sus anchas en algunos territorios y, para colmo, Casado ejerciendo de acusica en Bruselas, parece que fijarnos en la reversión a la gestión pública de un hospital de la Comunidad Valenciana puede sonar hasta frívolo. Pero no, no se engañen, hay imágenes que bien merecen una reflexión y decisiones que bien merecen algún comentario.

El día 15 de octubre de 2021 finaliza el contrato de concesión administrativa suscrito entre la Conselleria de Sanidad y Ribera Salud para la gestión del Hospital de Torrevieja. Un año antes procede, si una de las partes no se aviene a la prórroga de cinco años, como es el caso, hacer entrega a la Empresa de las llamadas Normas de Reversión, es decir, llevar a cabo el trabajo necesario para que la reversión no tenga impacto en la prestación asistencial. Bien, pues esto que no debería de ser más que un mero formalismo está ocupando páginas enteras de periódicos y diarios médicos sin tener en cuenta algo tan elemental como es, por un lado, la finalización de un contrato y, por otro, el cumplimiento del llamado Pacto del Botánico por el que el tripartito del Gobierno Valenciano se compromete a revertir las concesiones sanitarias formalizadas en la etapa de gobierno del Partido Popular, pacto que formaba parte del programa electoral.

La empresa demuestra la rentabilidad del negocio con la resistencia a su salida

Ribera Salud, empresa propiedad del grupo norteamericano Centene, se resiste a perder lo que parece, a juzgar por su reacción, un negocio rentable a costa del erario y para ello utiliza argumentos, en un intento de deslegitimar la decisión de la Conselleria, basados en supuestos criterios de eficiencia y de calidad asistencial que solo contribuyen a sembrar la incertidumbre entre la población. Ningún estudio nacional o internacional ni tan siquiera el encargado por la propia Ribera Salud a una conocida fundación confirma la mayor eficiencia de este modelo.

Hablan con total desparpajo de la pérdida de calidad y eficiencia si se produce la reversión, como en su día anunciaron y denunciaron, incluso en sede judicial, que la reversión de Alzira produciría gravísimos e inminentes daños para los intereses generales y el colapso asistencial inmediato…   Visto que ningún pronóstico se ha cumplido, ahora en el caso de Torrevieja hablan de que su "mayor preocupación es que los pacientes y sus familias pierdan la calidad en atención sanitaria". Y nuevamente sacan a colación el hospital de La Ribera (Alzira) alegando un aumento del gasto, yo diría inversión, en personal como algo negativo para a continuación decir que falta personal en el hospital y en los centros de salud. Efectivamente después de contratar a más de cuatrocientos profesionales (un 15% y no un 31%, como refieren) aún se necesita más personal, imagínense cómo ha dejado Ribera Salud el Departamento.

La falta de inversión por parte de la empresa la pagamos ahora que necesitamos mas recursos que nunca en la pandemia

Hace referencia también a la falta de camas. Tiene razón dejaron un hospital terciario con 328 camas para atender a una población de 259.000 habitantes – 127 camas por 100.000 habitantes, la media en la Comunidad es de 204 por 100.000 habitantes- esa ha sido parte de su nefasta herencia, por eso  desde los primeros meses Alzira ha contado con 36 camas más y está a  la espera de ampliar este número. Podemos mencionar los 19.000 pacientes en espera para una prueba en Radiología, las 1700 pruebas sin informe del radiólogo o el uso de tecnología totalmente obsoleta en Radioterapia ¿A eso llaman calidad? Antes de la reversión, como en Torrevieja, anunciaron una inversión de 72 millones de euros, eso da una idea de la situación que nos encontramos en Alzira. Cabe suponer que el ahorro en personal, camas, tecnología e infraestructuras ha ido a incrementar el beneficio empresarial ¿Esta situación que heredó la Conselleria no le preocupaba, a la concesionaria, antes de la reversión?

El Consell, a través de la Consellera de Sanidad, Ana Barceló, ha decidido y anunciado la reversión del Hospital un año antes de que se haga efectiva la misma. Los y las defensoras de una Sanidad Pública y Universal estamos de enhorabuena y nos alegra que se cumpla el Pacto del Botánico pero más aún que aquellos gobernantes en los que hemos confiado no se hayan dejado presionar ni confundir por un neoliberalismo y unos poderes económicos que ven en la enfermedad un nicho de negocio.  Como bien ha respondido al diputado del PP la Consellera Barceló en las Cortes Valencianas "…el modelo que usted defiende es que los beneficios que se obtienen van a parar al accionariado de la Sanidad Privada y los beneficios de la Sanidad Pública van a la salud de los valencianos y las valencianas".

El modelo de deslealtad se repite

Pero no sólo importan las declaraciones y los artículos en prensa, también merecen nuestra atención las actitudes. El martes día 13, la Consellera acudió a Torrevieja para comunicar la legitima decisión de la Conselleria de revertir el Departamento de Torrevieja y no lo hace con un comunicado. Acude personalmente acompañada de la Subsecretaria Autonómica Mónica Almiñana, y la actitud de varios trabajadores del Departamento de Salud fue dar la espalda a la Consellera mientras hablaba; no sé si una imagen vale más que mil palabras, pero esta ha sido muy gráfica y elocuente. Además de constituir un pésimo ejemplo para los ciudadanos en general lo es para los jóvenes en particular. Ha sido un acto de mala educación, menosprecio y falta de respeto a la Consellera como representante de una institución, en definitiva ha sido un intento de deslegitimar a esta última.

¿Qué están queriendo decir con esta actitud?: que no están dispuestos a dialogar. No parecen querer entender que la argumentación, la colaboración y el trabajo conjunto entre la Empresa y la Conselleria son imprescindibles para llevar a buen puerto el resultado de la reversión. Ribera Salud le debe, cuando menos, lealtad a una Administración que le ha dado varias concesiones durante largos periodos. El camino de la reversión no es la judicialización, la confrontación, la ocultación de datos. Si de verdad, como dice, le importan los ciudadanos y ciudadanas de Torrevieja, deberá ir de la mano de la Conselleria en este largo y complejo proceso.

Un proceso de estas características, que afecta a un bien primario, la protección de la salud de los ciudadanos y ciudadanas, requiere grandes dosis de responsabilidad, entendimiento, confianza y generosidad. Ciudadanos y pacientes se lo merecen, es su derecho. Confiemos en que así sea ahora y en el futuro.

Firma del Post:

  • Isabel González. Médica radióloga. Fue jefa de servicio y profesora asociada de radiología en la Universidad Miguel Hernández de Elche así como Directora Gral. de la Alta Inspección y gerente de los departamentos de salud de San Juan de Alicante y La Ribera (Alzira)

Forman el Foro Ágora Salud:

  • Carmen Montón es embajadora observadora permanente ante la Organización de los Estados Americanos y ha sido Ministra de Sanidad, consumo y bienestar social y Consellera de Sanidad.
  • Ricardo Campos. Médico Oftalmólogo. Ha sido Secretario General del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social y subsecretario autonómico de sanidad.
  • Rafael Sotoca. Médico de familia y activista sanitario. Fue director general de asistencia sanitaria de la Comunidad Valenciana.
  • Begoña Frades García. Psiquiatra y jefa del área de salud mental del Hospital Pare Jofre. Ha sido coordinadora autonómica de salud mental.
  • José Antonio López Cócera es enfermero especialista en salud mental y miembro de la comisión nacional de la especialidad.
  • Isabel González. Médica radióloga. Fue jefa de servicio y profesora asociada de radiología en la Universidad Miguel Hernández de Elche así como Directora Gral. de la Alta Inspección y gerente de los departamentos de salud de San Juan de Alicante y La Ribera (Alzira)
  • Enrique Ortega. Médico especialista en enfermedades infecciosas y jefe de servicio de Enfermedades Infecciosas, Emergentes e Importadas. Ha sido profesor asociado de de medicina de la Universidad de Valencia y Director Gerente del Departamento de Salud Hospital General de Valencia.
  • Antonia García Valls. Asesora coordinadora en la Vicepresidencia Cuarta, Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Ha sido diputada en el congreso de los diputados.
  • Pere Herrera de Pablo. Medico de familia y médico SAMU. Ha ejercido como director del Servicio Emergencias Sanitarias de la Comunitat Valenciana.
  • Roser Falip Barangué. Doctora en Medicina y especialista en medicina de familia y en análisis clínicos. Ha sido gerente del departamento de salud de Alcoy.
  • Juan Domene. Médico Inspector en el servicio de calidad asistencial y seguridad del paciente. Ha sido gerente del departamento de salud Arnau de VilanovaLliria.

Ilustra el blog:

  • Verónica Montón Alegre. Artista interdisciplinar.