Salud en positivo

Navidad extraña o renuncias

Ilustración de Verónica Montón Alegre.
Ilustración de Verónica Montón Alegre.

Empiezo a escribir este artículo al mismo tiempo que empezamos la semana navideña. Una semana navideña extraña, como extraño está siendo el año que pronto vamos a cerrar. Empezamos con la pandemia, el estado de alarma, el confinamiento y la restricción absoluta a los besos y abrazos allá por el mes de marzo; y así seguimos.

Como si de una película de ficción se tratará, nuestra vida cambió de la noche a la mañana a causa de un "bicho", de un "maldito bicho" que no vemos, pero que nos ha hecho y nos está haciendo mucho daño. Renunciamos a "todo", anulamos todos los planes y ahora estamos anulando, si los habíamos hecho, los planes de la Navidad de 2020.

Porque no queremos renunciar a la vida

Recuerdo, desde la etapa de estudiante, de la que ya hace mucho tiempo, que esta semana era la de "volver a casa por navidad"; eran un par de semanas de encuentros, de besos, de abrazos, de regalos, de pensar en menús (tanto para las cenas y comidas familiares como con amigos y amigas), de querernos...

Casi no había tiempo para ver a toda la gente con la que queríamos intercambiar ese beso, ese abrazo, esa conversación que resumía casi un año de vida y vivencias. Encontrábamos el momento y situación para hacerlo, y lo disfrutábamos.

Siempre, toda la vida, cumpliendo con los rituales que acompañan a las fiestas navideñas, con independencia de las creencias religiosas, eran las fiestas de todos y era y el momento de desearnos "paz y amor" y de preparar celebraciones. Celebramos en navidad la familia, la amistad y la fortuna de la vida.

Pero como siempre digo, "siempre" es "demasiado tiempo" y este año no vamos a hacer lo mismo; no podemos hacer lo mismo. Desde la responsabilidad y, como decimos en mi tierra, "el seny", el ritual navideño será de otra manera; esa será la garantía de volver al mismo ritual el año que viene. Renunciaremos, esta navidad,  a esos besos y abrazos para poder darlos el año que viene con más ganas y más fuerza.

Nos tenemos que cuidar para cuidar a los que queremos

Debe ser así, no podemos dejarnos llevar por los sentimientos, que no han cambiado, y dejar de ser responsables y cuidadosos. Los sentimientos que deben prevalecer ahora son los de que nos tenemos que cuidar para cuidar a los que queremos.

No es fácil, de hecho no está siendo nada fácil para esas familias que no pueden reunirse alrededor de una mesa, con independencia de que los separen 300 metros, 300 kilómetros o 3000 kilómetros. Claro que no es sencillo y que tenemos sensaciones encontradas. Ya venimos teniéndolas desde hace tiempo.

No es fácil renunciar a preparar el menú con "los cocinitas" de la familia, preparar la mesa para... mucha gente, ver cuánto han crecido los y las más pequeñas de la familia. No es fácil renunciar a las risas y juegos habituales, pero hay que hacerlo.

Recuerdo que decíamos que "nos habían robado el mes de abril", pero nos han robado todo el 2020.  Y ahora también el "bicho" nos roba la Navidad.

Y si es difícil para todos y todas, no podemos tampoco, aunque presencialmente no podamos, descuidar a nuestros mayores. Como sea, a través del balcón, al final del pasillo, por videollamada debemos estar con ellos, que nos sientan y sentirlos. Podemos hacerlo. Debemos hacerlo.

Un año para el olvido

En un año que todos queremos olvidar pero que no desaparecerá nunca de nuestro recuerdo. Recordaremos cómo cambiaron nuestra forma de vivir y de ver la vida. Cómo una realidad que considerábamos totalmente arraigada e imposible de cambiar, la hemos tenido que cambiar a golpe de datos, de disgustos y de muertes.

Porque de lo que estamos hablando, aunque estemos en estas fechas, no es de celebraciones, sino que estamos hablando, en definitiva, de la vida o la muerte, de la salud, de cuidarnos y de cuidar. Si todo va según lo previsto, el próximo domingo empezarán a vacunar en nuestro país, con lo que se abre el camino a la esperanza. ¡Qué mejor celebración que esto!

Es una navidad extraña, pero pasará y volveremos a los rituales. Volveremos a los besos, abrazos y a lo que no ha cambiado, afortunadamente, a los buenos deseos.

Firma del Post:

      • Antonia García Valls. Asesora coordinadora en la Vicepresidencia Cuarta, Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Ha sido diputada en el congreso de los diputados.

Forman el Foro Ágora Salud:

      • Carmen Montón es embajadora observadora permanente ante la Organización de los Estados Americanos y ha sido Ministra de Sanidad, consumo y bienestar social y Consellera de Sanidad.
      • Ricardo Campos. Médico Oftalmólogo. Ha sido Secretario General del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social y subsecretario autonómico de sanidad.
      • Rafael Sotoca. Médico de familia y activista sanitario. Fue director general de asistencia sanitaria de la Comunidad Valenciana.
      • Begoña Frades García. Psiquiatra y jefa del área de salud mental del Hospital Pare Jofre. Ha sido coordinadora autonómica de salud mental.
      • José Antonio López Cócera es enfermero especialista en salud mental y miembro de la comisión nacional de la especialidad.
      • Isabel González. Médica radióloga. Fue jefa de servicio y profesora asociada de radiología en la Universidad Miguel Hernández de Elche así como Directora Gral. de la Alta Inspección y gerente de los departamentos de salud de San Juan de Alicante y La Ribera (Alzira)
      • Enrique Ortega. Médico especialista en enfermedades infecciosas y jefe de servicio de Enfermedades Infecciosas, Emergentes e Importadas. Ha sido profesor asociado de de medicina de la Universidad de Valencia y Director Gerente del Departamento de Salud Hospital General de Valencia.
      • Antonia García Valls. Asesora coordinadora en la Vicepresidencia Cuarta, Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Ha sido diputada en el congreso de los diputados.
      • Pere Herrera de Pablo. Medico de familia y médico SAMU. Ha ejercido como director del Servicio Emergencias Sanitarias de la Comunitat Valenciana.
      • Roser Falip Barangué. Doctora en Medicina y especialista en medicina de familia y en análisis clínicos. Ha sido gerente del departamento de salud de Alcoy.
      • Juan Domene. Médico Inspector en el servicio de calidad asistencial y seguridad del paciente. Ha sido gerente del departamento de salud Arnau de VilanovaLliria.

Ilustra el blog:

      • Verónica Montón Alegre. Artista interdisciplinar.