Salud en positivo

Abusadores y covid

Ilustración: Verónica Montón Alegre
Ilustración: Verónica Montón Alegre

#Metooincesto

El pasado mes de enero las redes sociales ardieron en Francia, el motivo, el libro escrito por Camile Kouchner, titulado La casa grande. Este despertó en el país vecino un nuevo movimiento metoo contra el incesto. Con el hashtag metooinceste, miles de personas han contado en las redes sus testimonios de abusos sufridos durante la infancia.

Oliver Duhamel, politólogo, eurodiputado, amigo de ministros y en ese momento Presidente de la Fundación de Ciencias Políticas, entre otros cargos, es denunciado en este texto por abusar sexualmente durante dos años de su hijastro de 14 años y hermano de la jurista autora del libro.

Este movimiento ha puesto de manifiesto que uno de cada diez franceses ha sufrido abusos sexuales durante la infancia dentro del ámbito familiar y que cierta élite ha sido complaciente con las relaciones sexuales con menores. Igualmente, quiere visibilizar el tema de los abusos a menores con el objetivo de reformar la legislación (Ley del 2018, Schiappa) y que las penas contra los pedófilos sean más severas, no aceptando el consentimiento sexual hasta los 15 años y, sobre todo, hacer patente que el incesto está más presente de lo que se pensaba, rompiéndose el tabú al hablar de ello, más de 80.000 mensajes en dos días denunciando las terribles experiencias.

Algunos datos

No hay datos suficientes, entre otras cosas, porque no se denuncian, porque   se considera que estas situaciones pertenecen a la intimidad, La OMS nos dice que se estima que una de cada cinco niñas y uno de cada trece niños sufre abusos sexuales antes de los 18 años. Se denuncian el 10% de las agresiones y solo se condenan 1%. El 90% son abusadores familiares varones (padres, tíos, padrastros, abuelos) y el 78% de los abusados son niñas y el 22% niños.

El Consejo de Europa coincide en los mismos datos, según un informe del 2010 hace mucho hincapié en que el 85% de los abusadores son personas queridas y respetadas. En este mismo sentido, la organización Save the Children, afirma que el 85% de los abusos de menores en España no se denuncian y que estos pueden perdurar en el tiempo durante cuatro años (informe 2017).

¿Por qué son invisibles los abusos a la infancia?

Históricamente siempre se ha sido tolerante con las relaciones sexuales con la infancia. Esta lacra social que se da en todas las clases sociales, independientemente del poder adquisitivo, ha perdurado y se ha hecho invisible por la NO DENUNCIA de los abusos.

Son muchas las causas que hacen que la incidencia de las denuncias por abusos sexuales a la infancia sea tan baja. Podemos hablar de la victimización y el recuerdo negativo de la experiencia, la culpabilidad que se atribuye el propio infante, el hecho de minimizar la experiencia, de no estar preparado emocionalmente para denunciar, el miedo a no ser creído, el desconocimiento del sistema policial y del judicial, entre muchas otras. Pero la principal causa, sin temor a equivocarnos, es el vínculo de la víctima con su agresor, por tratarse de un familiar cercano, algunos piensan que es algo familiar e íntimo derivado siempre del parentesco con el abusador, se producen siempre en entornos de confianza, por ello, se pueden perpetrar los abusos durante muchos años y siempre existe jerarquía de poder. (Psicóloga Raquel Raposo)

España no es diferente

España no es diferente al país vecino, ni del resto de Europa, los datos son más o menos igual y las tipologías las mismas. De hecho, el Convenio del Consejo de Europa para la protección de los niños contra la explotación y abuso sexual (1 de julio de 2010, firmado por 47 países), reconoce explícitamente que no existen estadísticas sobre el alcance del abuso sexual de menores en Europa, pero que el número de casos denunciados está muy lejos del número de casos reales. Los datos disponibles muestran que en Europa la mayoría de los abusos sexuales de menores se cometen en el ámbito familiar, por parte de personas cercanas personas menores, o pertenecientes a su entorno.

El Consejo de Europa siempre ha manifestado su gran preocupación por la violencia sexual ejercida sobre la infancia y con este Convenio, buscando siempre el interés superior del menor, pretende ser un instrumento para la prevención de delitos sexuales contra menores, la persecución penal de sus autores y la protección de los niños y niñas víctimas de aquéllos, centrándose en los derechos del menor, teniendo en cuenta su bienestar y muy importante sus opiniones,

En España se está tramitando en las Cortes, una buena ley que ayudará a combatir las agresiones sexuales en el ámbito familiar, una norma que incorpora los compromisos de la Agenda 2030 y las recomendaciones del Comité de los Derechos del Niño.

Esta norma conseguirá que se elimine el perdón del ofendido, que en los delitos de abusos sexual se empiece a contar la prescripción cuando el abusado cumpla 30 años, la prueba preconstituida, es decir, que la declaración del menor sea única, evitando la victimización secundaría, el deber denunciar de toda persona que vea indicios de violencia. En resumen, una norma que avanza por los derechos humanos de los más pequeños.

Con los confinamientos del Covid y la situación que estamos atravesando ante la pandemia, hemos puesto al lobo a cuidar las ovejas, como dice el refrán. Los abusadores familiares han estado a sus anchas, disfrutando del lugar y tiempo, Los esfuerzos que se han realizado para contener el covid son vitales para combatir la salud global, pero al mismo tiempo esos esfuerzos han experimentado en los menores una creciente violencia familiar y el riesgo de violencia ha aumentado.

Así lo demuestra la Fundación ANAR (informe presentado el día 23 de febrero de 2021), con datos significativos; en 11 años se ha multiplicado por cuatro los casos de abusos Su teléfono de ayuda registró en el 2008 :273 casos y en el 2020 :1093, teniendo en cuanta el porcentaje tan bajo de relato o denuncia.

Es necesario que la infancia tenga información y formación para que sea consciente de las conductas inaceptables que se ejercen contra ella. Por ello, es importante que además de aprobación de las normas que persigan estos delitos, se realicen protocolos y programas de prevención de educación afectivo-sexual para que los menores puedan auto protegerse.

Es preciso visualizar el problema, habar de ello y ponerlo encima de la mesa para evitar las reacciones del entorno que por lo general no son favorables.

Firma del Post:

      • Teresa Patiño Lafuente, Abogada, Postgrado Patient Avocacy (UIC) Ex Directora General de Familias e Infancia del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social.

Forman el Foro Ágora Salud:

      • Carmen Montón es embajadora observadora permanente ante la Organización de los Estados Americanos y ha sido Ministra de Sanidad, consumo y bienestar social y Consellera de Sanidad.
      • Ricardo Campos. Médico Oftalmólogo. Ha sido Secretario General del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social y subsecretario autonómico de sanidad.
      • Rafael Sotoca. Médico de familia y activista sanitario. Fue director general de asistencia sanitaria de la Comunidad Valenciana.
      • Begoña Frades García. Psiquiatra y jefa del área de salud mental del Hospital Pare Jofre. Ha sido coordinadora autonómica de salud mental.
      • José Antonio López Cócera es enfermero especialista en salud mental y miembro de la comisión nacional de la especialidad.
      • Isabel González. Médica radióloga. Fue jefa de servicio y profesora asociada de radiología en la Universidad Miguel Hernández de Elche así como Directora Gral. de la Alta Inspección y gerente de los departamentos de salud de San Juan de Alicante y La Ribera (Alzira)
      • Enrique Ortega. Médico especialista en enfermedades infecciosas y jefe de servicio de Enfermedades Infecciosas, Emergentes e Importadas. Ha sido profesor asociado de de medicina de la Universidad de Valencia y Director Gerente del Departamento de Salud Hospital General de Valencia.
      • Antonia García Valls. Asesora coordinadora en la Vicepresidencia Cuarta, Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Ha sido diputada en el congreso de los diputados.
      • Pere Herrera de Pablo. Medico de familia y médico SAMU. Ha ejercido como director del Servicio Emergencias Sanitarias de la Comunitat Valenciana.
      • Roser Falip Barangué. Doctora en Medicina y especialista en medicina de familia y en análisis clínicos. Ha sido gerente del departamento de salud de Alcoy.

Ilustra el blog:

      • Verónica Montón Alegre. Artista interdisciplinar.