Salud en positivo

Por fin han vacunado a papá

Más de un año ya desde el inicio de esta pandemia; de una especie de "mal sueño" que ha resultado ser muy real y que ha trastornado nuestras vidas de una forma que nunca podíamos haber imaginado.

Nos hemos familiarizado con términos como pandemia, desescalada, primera (segunda, tercera y cuarta) ola, inmunizados, incidencia acumulada en los últimos 14 días… Hablamos de ello con total normalidad, cuando lo que realmente queremos es volver a "nuestra particular normalidad". Queremos pensar que eso sucederá más pronto que tarde.

Y en esto tiene mucho que ver la vacuna. Creo que es un éxito, desde mi humilde opinión, que en un tiempo relativamente corto, podamos disponer de la vacuna contra el Covid-19. Y tiene que ser un éxito que pronto podamos estar todas y todos vacunados. Ese es el deseo compartido.

Al mismo tiempo, también hemos asistido a la proliferación en la cotidianidad de otros términos como moción de censura, transfuguismo, compra de diputados, elecciones anticipadas, salvar la economía frente a salvar vidas… Cuestiones que han alimentado los medios de comunicación y la realidad política de las últimas semanas. De hecho, nos encontramos inmersos en campaña electoral en la Comunidad de Madrid, en investidura fallida del President de la Generalitat de Catalunya…

Por lo que, ante esta situación tan extraordinaria que estamos viviendo, no ha habido tranquilidad política. Ha habido quien pensaba que esta pandemia iba a rentar políticamente y lo ha intentado aprovechar desde la más absoluta, en mi opinión, irresponsabilidad y "hacer como si no pasara nada" cuando ha habido, y lo sigue habiendo, mucho sufrimiento en muchas personas. Enfermedad, soledad, incertezas, desconcierto, vulnerabilidad social, precariedad vital. Esto es lo que nos rodea y a lo que nos hemos tenido que enfrentar como sociedad.

La llamada.

Y la sociedad asiste atónita a estos escenarios con un único deseo, recuperar la vida, los derechos, recuperar, en muchos casos, el trabajo, poder estar con sus seres queridos y que les llegue pronto la vacuna.

Así lo vivimos y así lo deseamos. El pasado lunes fue un día importante en mi familia. Esperábamos desde hacía algunos días una llamada que no llegaba hasta que llegó. Papá podía ir a vacunarse. Y se vacunó. Por fin…

Así lo hemos vivido en muchas casas, me consta. Como una liberación. Ha sido la primera dosis y después vendrá la segunda. Y con el tiempo también se vacunará mamá y con un poco más de tiempo los demás de la familia.

Y volveremos a compartir mesa y mantel… y conversaciones. Porque lo demás, no hemos dejado de compartirlo. Ni con los de casa (familia) ni con los amigos y amigas (la otra familia). Hemos descubierto las reuniones virtuales, tomamos copas brindando a través del ordenador. Nos hacemos videollamadas y nos hemos seguido acompañando en la distancia.

Porque necesitamos los abrazos, todos esos que están guardados, no olvidados.

Necesitamos el contacto directo con otras personas; recuperar las actividades habituales, las de antes de la pandemia. Volverán y volveremos.

Es cierto que en este tiempo, ya demasiado largo, hemos aparcado muchas citas, muchos abrazos, hemos aparcado demasiadas cosas que necesitamos en nuestras vidas, que son como nuestra medicina vital. Queremos dejar atrás la tristeza y el dolor generado y seguir. Esto es lo que está más cerca; ya vemos la luz al final del túnel.

Esperanza

Por fin. La vacuna es nuestra esperanza. Es la luz al final de ese túnel largo y oscuro por el que hemos transitado en el último año.

La vacuna que nos llegará, de forma gradual y estratégica, a todos y todas. Y, una vez más, las y los profesionales sanitarios están ahí, salvándonos, acompañándonos. Son nuestros héroes y así hay que reconocerlo, con mucho respeto y agradecimiento. Debe ser emocionante ese momento de la vacuna, tanto para el que la recibe como para el que la pone. Así lo imagino y así lo hemos vivido en casa con la vacunación de papá.

Firma del Post:

Antonia García Valls. Asesora coordinadora en la Vicepresidencia Cuarta, Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Ha sido diputada en el congreso de los diputados.

Forman el Foro Ágora Salud:

Carmen Montón es embajadora observadora permanente ante la Organización de los Estados Americanos y ha sido Ministra de Sanidad, consumo y bienestar social y Consellera de Sanidad.

Ricardo Campos. Médico Oftalmólogo. Ha sido Secretario General del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social y subsecretario autonómico de sanidad.

Rafael Sotoca. Médico de familia y activista sanitario. Fue director general de asistencia sanitaria de la Comunidad Valenciana.

Begoña Frades García. Psiquiatra y jefa del área de salud mental del Hospital Pare Jofre. Ha sido coordinadora autonómica de salud mental.

José Antonio López Cócera es enfermero especialista en salud mental y miembro de la comisión nacional de la especialidad.

Isabel González. Médica radióloga. Fue jefa de servicio y profesora asociada de radiología en la Universidad Miguel Hernández de Elche así como Directora Gral. de la Alta Inspección y gerente de los departamentos de salud de San Juan de Alicante y La Ribera (Alzira)

Enrique Ortega. Médico especialista en enfermedades infecciosas y jefe de servicio de Enfermedades Infecciosas, Emergentes e Importadas. Ha sido profesor asociado de de medicina de la Universidad de Valencia y Director Gerente del Departamento de Salud Hospital General de Valencia.

Antonia García Valls. Asesora coordinadora en la Vicepresidencia Cuarta, Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Ha sido diputada en el congreso de los diputados.

Pere Herrera de Pablo. Medico de familia y médico SAMU. Ha ejercido como director del Servicio Emergencias Sanitarias de la Comunitat Valenciana.

Roser Falip Barangué. Doctora en Medicina y especialista en medicina de familia y en análisis clínicos. Ha sido gerente del departamento de salud de Alcoy.

Ilustra el blog:

Verónica Montón Alegre. Artista interdisciplinar.