Salud en positivo

Un poquito de rigor

Todas las mañanas la ciudadanía de este país se levanta pensando que les deparará el día con esta maldita pandemia de la covid-19, que sorpresa les espera, porque esto es un auténtico lío o caos sobre la información que recibimos.

Que, si la AstraZeneca produce trombos que, si ahora la suspendemos y no se pone, que ahora la recuperamos para los mayores de 60 años, que a los jóvenes que le han recibido no le ponemos la segunda dosis. El experto de la Unión Europea dice una cosa, el de Harvard otra, el de España otra parecida pero no la misma. Señores y señoras, un poquito de por favor y pónganse un poco de acuerdo cuando den la información. Sobre todo, no provoquen desasosiego.

En esta situación que nos preocupa y nos ocupa es posible que tengamos demasiada información o demasiados informadores. Cuando nos vacunan para la gripe nadie sabe ni pregunta de que marca es la vacuna y si tiene efectos secundarios, cuando vamos a países exóticos y tenemos que vacunarnos nos las ponemos y punto. Todos los medicamentos tienen efectos secundarios y si te lees algún prospecto hasta el paracetamol y no por eso dejas de tomarlo.

Todo ello ha creado cierto miedo en la ciudadanía a la hora de vacunarse y hace que los negacionistas ganen terreno, menos mal que la población ha respondido y aunque al principio se produjo un pequeño bajón a la hora de ponerse la vacunas, en la actualidad, la mayoría de las personas tenemos la cabeza en su sitio y hemos decidido optar por la vacuna.

En mi opinión, esto no pasaría, si existiera una sola vacuna, si las farmacéuticas no fueran a hacer el negocio del siglo, si entre todos se hubiera hablado de liberalizar las patentes ante esta situación, hay que recordar que estamos en una pandemia mundial que se ha llevado por delante a 3.380,000 personas y ha infectado a 163 millones y que sigue avanzando.

Tenemos el caso sangrante de India, mayor productor de oxígeno, potencia farmacéutica reconocida a nivel mundial, donde se producían el 60% de las vacunas de todo el mundo y ahora, donde mueren diariamente de 3.000 a 4.000 personas y se contagian en una jornada 400.000. Los expertos opinan que el repunte se debe a las diferentes variantes que circulan por el país, a la laxitud de las medidas tomadas, a la falta de preparación del sistema sanitario y las celebraciones del Kumbh Mela y las conmemoraciones simultaneas donde acudieron más de 3 millones de religiosos. No hay que olvidar que la India tiene 1.390 millones de habitantes y 300 de ellos por debajo del nivel de la pobreza.

Para paliar esta situación no valen solo las vacunas, necesitan otras medidas, como personal sanitario, disponen de 1 medico por cada 1.000 personas, materias primas, oxigeno. Es necesario que la comunidad internacional ayude, no podemos quedarnos de brazos cruzados, en primer lugar, por razones humanitarias y además por propio egoísmo con el fin de acabar con la pandemia.

¿Y ahora qué?

En España llevamos un domingo, un fin de semana y un sábado sin el estado de alarma. El domingo 9 de mayo ya teníamos movilidad, horarios comerciales, ocio, y se acabaron los toques de queda. Pues, ya tenemos otro lío montado. Moncloa dice que las Comunidades Autónomas tienen herramientas para afrontar la pandemia, éstas dicen que ahora necesitan el estado de alarma para poder tomar medidas, teniendo que acudir a los tribunales para poder validar sus restricciones. En este contexto podemos llegar a tener 17 opiniones distintas ante situaciones iguales o muy similares. Judicializar temas que son de gobernanza no tiene sentido. Señores y señoras esto no hay quien lo aguante y mientras vemos escenas de jóvenes y no tan jóvenes celebrando no sé qué, parecía fin de año, solo faltaba "La Pedroche", eso sí, sin mascarillas, sin distancias de seguridad, con bailes y con con ingresos en hospitales por comas etílicos, no por covid-19, esos los veremos dentro de unos días. 

Y vamos a por otra. La Comisión de Salud Pública determinó el 18 de mayo, que los vacunados con AstraZeneca menores de 60 años pueden recibir la segunda dosis de Pfizer. Esta decisión es producto de un estudio realizado por el Instituto Carlos III, con una muestra de 600 voluntarios que se sometieron a mezclar las vacunas. Con todos los respetos, los expertos no se ponen de acuerdo, no existe unanimidad ni en la citada comisión (10 a favor de mezclar las dosis, 7 en contra y dos abstenciones). En el Reino Unido decidieron vacunar con la segunda dosis de AstraZeneca, ya que el riesgo de una persona posible afectada por un trombo por cada millón de vacunados no supone riesgo. Han dejada la puerta abierta para la posible elección por parte de la persona que va a recibir la dosis, cuestión que puede tener inconvenientes y dilatar la vacunación. ¿Tendrán que tener el consentimiento informado? ¿se tendrá que dar la información necesaria para tomar la decisión? Es urgente el consenso, espero que la Comisión Interterritorial de Sanidad tenga la suficiente cabeza para no crear confianza en la ciudadanía.

Por último, sobre tener rigor, Fernando Simón está ya amortizado, debería el Ministerio plantearse que no diera la cara, ya que una semana nos dice una cosa y la próxima la contraria. La última, que ya nos vamos a poder quitar la mascarilla, ciudadano que el virus está ahí y no se ha ido.

Sin duda hay cosas positivas; coincido plenamente con el presidente Sánchez, la solución para luchar contra la pandemia y el futuro está en vacunas, vacunas, vacunas y hay que reconocer que en el ritmo de vacunación se han puesto las pilas. A 18 de mayo se han vacunado con una primera dosis 15.495.000, personas, el 33% de la población y con una pauta completa 7.323.000 lo que supone el 16%. La media de vacunados diariamente asciende a 346.000 diarios en la última semana, lo que implicará que en cuatro meses podríamos estar vacunados el 70% de la población.

Por cierto, la libertad no consiste en ir a tomar cervezas, ir a la discoteca y vernos con quien queramos, es decir, vivir a la madrileña. La libertad es la capacidad de actuar por voluntad propia dentro de la sociedad, respetando la ley y el derecho ajeno. UN POQUITO DE RIGOR

Firma del Post:

-Teresa Patiño Lafuente, Abogada, Postgrado Patient Avocacy (UIC) Ex Directora       General de Familias e Infancia del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social

Forman el Foro Ágora Salud:

-Ricardo Campos. Médico Oftalmólogo. Ha sido Secretario General del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social y subsecretario autonómico de sanidad.

-Rafael Sotoca. Médico de familia y activista sanitario. Fue director general de asistencia sanitaria de la Comunidad Valenciana.

-Begoña Frades García. Psiquiatra y jefa del área de salud mental del Hospital Pare Jofre. Ha sido coordinadora autonómica de salud mental.

-José Antonio López Cócera es enfermero especialista en salud mental y miembro de la comisión nacional de la especialidad.

-Enrique Ortega. Médico especialista en enfermedades infecciosas y jefe de servicio de Enfermedades Infecciosas, Emergentes e Importadas. Ha sido profesor asociado de de medicina de la Universidad de Valencia y Director Gerente del Departamento de Salud Hospital General de Valencia.

-Pere Herrera de Pablo. Medico de familia y médico SAMU. Ha ejercido como director del Servicio Emergencias Sanitarias de la Comunitat Valenciana.

-Susana Hernández Campa. Enfermera.

-Roser Falip Barangué. Doctora en Medicina y especialista en medicina de familia y en análisis clínicos. Ha sido gerente del departamento de salud de Alcoy.

Ilustra el blog:

-Verónica Montón Alegre. Artista interdisciplinar.