Salud en positivo

El tortuoso camino de la desprivatización sanitaria

Isabel González

Médica radióloga. Fue jefa de servicio y profesora asociada de radiología en la Universidad Miguel Hernández de Elche, así como directora general de la Alta Inspección y gerente de los departamentos de salud de San Juan de Alicante y La Ribera (Alzira)

'Camino tortuoso'. Ilustración: Verónica Montón Alegre
'Camino tortuoso'. Ilustración: Verónica Montón Alegre

Me gusta la repostería, mejor dicho, me gustan los dulces. Sigo la receta al pie de la letra y así y todo me cuesta despegar la masa de los dedos, sólo lo consigo con agua caliente y jabón. También me gustan los animales, sobre todo los perros, pero ahí siempre me asalta un temor: las garrapatas. Esas no se van con agua caliente, su parasitación les resulta muy beneficiosa y no se lo van a poner fácil al huésped. Más o menos es lo que ocurre cuando la Administración Pública quiere retomar, de forma legítima, el control de la gestión de los Departamentos en régimen de concesión: pleitos, incumplimientos de las normas de reversión, trabas al desarrollo de la actividad de la Conselleria de Sanitat y una larga lista a la que van sumando métodos cada vez más refinados para seguir, como las garrapatas, obteniendo beneficios del huésped.

Privatizar resulta muy fácil, lo hemos visto y vivido en la Comunidad Valenciana. El PP privatizó la gestión de la asistencia sanitaria de un 20% de su población. No iba en su programa electoral, ni fue un pacto con otras fuerzas políticas, simplemente decidieron hacerlo por ideología, en contra de los agentes sociales, de la oposición y de la mayoría de la ciudadanía. El gobierno del PP no tuvo ningún empacho en pagar a la concesionaria, que presentaba pérdidas, una indemnización compensatoria por lucro cesante de 26 millones y una compensación de 43 millones por los activos revertidos a la Administración, todo ello con dinero público que, a su vez, se detrajo de inversiones en los hospitales públicos, que sufrieron un deterioro considerable durante toda la etapa del PP. Ya se sabe que el dinero no da para todo y había que escoger. Riesgo cero para la concesionaria.

Para más despropósito, la misma empresa quebrada por su pésima gestión se lleva el nuevo contrato con unas mejoras sustanciales.

Privatizar: un traje a medida

La privatización se hizo a conciencia: un contrato que resultó ser un traje a medida en el que no había penalización por incumplimiento, en el que la Conselleria de Sanitat corría y corre con los costes de: transporte sanitario, farmacia ambulatoria, oxigenoterapia domiciliaria y prótesis. No incorporan, tal y como especifica el contrato, los sistemas de información corporativos; las liquidaciones han tardado años en hacerse y un largo, etc...

Cuando el contrato finaliza, a los 15 años, y la Administración, de acuerdo con la cláusula 5, decide no prorrogar el mismo comienza el "calvario" de la desprivatización, de desatar aquello que se dejó atado y bien atado.

Es conocido, por las publicaciones en medios, el elevado número de pleitos planteados por Ribera, 62 según declaraciones de la consellera, para tratar de frenar lo inevitable. Los juicios se hicieron extensivos a personas que de alguna manera tuvieron responsabilidades en la reversión y a todos aquellos que hicieron algún tipo de declaración no del gusto de la empresa, incluido algún alcalde, todo en un intento de amedrentar a quienes cuestionasen el modelo.

A lo anterior se sumaron las innumerables trabas para remitir la información solicitada en los plazos establecidos y que deben proporcionar a la Administración, tal y como dictan las normas de reversión. Sin información resulta difícil licitar concursos con tiempo suficiente o solventar problemas de índole laboral, no digamos hacer frente a listas de espera en aumento, obsolescencia tecnológica y problemas de infraestructuras. El terreno está minado, abonado y preparado.

Desprivatizar pero seguir pagando externalizaciones

El Departamento de Torrevieja tenía la peculiaridad de estar "sinergiado" con el Departamento -también de Ribera- del Bajo Vinalopó, es decir, comparten personal y por lo tanto gastos: logística, jefaturas de Servicio, mantenimiento, laboratorio, etc... Así que crean empresas participadas por Ribera para externalizar determinados servicios. La Conselleria, ante la imposibilidad de licitar concursos por falta de información, deberá recurrir, si quiere mantener la actividad asistencial, a los servicios externalizados participados por Ribera. Así ha ocurrido para: laboratorio, anatomía patológica, documentalistas, historia clínica electrónica, diagnóstico por imagen, mantenimiento, etc...

Como se suele decir, "dos pájaros de un tiro": con los ingresos que la Conselleria deberá abonar por los servicios externalizados, Ribera seguramente cubrirá los gastos de estos servicios en el Bajo Vinalopó como venía haciendo hasta ahora y, para colmo, el laboratorio está dentro del hospital de Torrevieja. ¿Abonará Ribera el uso de espacio, la luz, el agua, líneas telefónicas, seguridad, etc.? No olvidemos que este laboratorio participado por Ribera venía realizando analíticas para el Bajo Vinalopó. Hasta con la reversión obtienen beneficio del sistema público, ahora facturando servicios externalizados, una nueva estrategia de negocio.

¿Con qué nos sorprenderán en la siguiente reversión? Las malas experiencias son excelentes maestras. La Administración es garantista pero necesita planificar con tiempo, sobre todo cuando enfrente tiene a un socio desleal cuya finalidad, por encima de todo, es el negocio y de cuyos resultados debe responder ante la multinacional estadounidense Centene Corporation y sus accionistas.

Se está viendo como la falta de control de las concesiones supone en el momento de desprivatizar un coste adicional para la Administración. Las reglas del juego las continúa marcando la empresa a través del cobro de servicios externalizados, ocultando información, etc..

Lo dicho, privatizar es un camino fácil, nadie se juega su patrimonio, lo público no es de nadie y a nadie se le piden responsabilidades por un mal uso de este dinero.

Solo queda adelantarse a nuevas artimañas en futuras reversiones. De momento parece que Ribera ya ha desembarcado en Denia, pésima noticia.

Forman el Foro Ágora Salud

Carmen Montón. Embajadora observadora permanente ante la Organización de los Estados Americanos y ha sido Ministra de Sanidad, consumo y bienestar social y Consellera de Sanidad. 

Ricardo Campos. Médico Oftalmólogo. Ha sido Secretario General del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social y subsecretario autonómico de sanidad. 

Rafael Sotoca. Médico de familia y activista sanitario. Fue director general de asistencia sanitaria de la Comunidad Valenciana. 

Begoña Frades García. Psiquiatra y jefa del área de salud mental del Hospital Pare Jofre. Ha sido coordinadora autonómica de salud mental. 

José Antonio López Cócera. Enfermero especialista en salud mental y miembro de la comisión nacional de la especialidad. 

Isabel González. Médica radióloga. Fue jefa de servicio y profesora asociada de radiología en la Universidad Miguel Hernández de Elche así como Directora Gral. de la Alta Inspección y gerente de los departamentos de salud de San Juan de Alicante y La Ribera (Alzira) 

Enrique Ortega. Médico especialista en enfermedades infecciosas y jefe de servicio de Enfermedades Infecciosas, Emergentes e Importadas. Ha sido profesor asociado de de medicina de la Universidad de Valencia y Director Gerente del Departamento de Salud Hospital General de Valencia. 

Antonia García Valls. Asesora coordinadora en la Vicepresidencia Cuarta, Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Ha sido diputada en el congreso de los diputados. 

Pere Herrera de Pablo. Medico de familia y médico SAMU. Ha ejercido como director del Servicio Emergencias Sanitarias de la Comunitat Valenciana. 

Roser Falip Barangué. Doctora en Medicina y especialista en medicina de familia y en análisis clínicos. Ha sido gerente del departamento de salud de Alcoy.            

Susana Hernández:  Enfermera y feminista.   

Ilustra el blog: 

Verónica Montón Alegre. Artista interdisciplinar.