Corrígeme si me equivoco

¿pa qué? ¿pa cagarla?

Antes de empezar, un chiste clásico: Una chica muy guapa permanece sepulcralmente callada durante toda una cena. Finalmente, uno de los comensales, interesado por su belleza, se le acerca y le pregunta por qué no habla. Ella contesta con una voz horrorosa "¿pa qué? ¿pa cagarla?"  

Haciendo uso de la exhortación que titula esta columna, un lector llamado Vicente me ha pedido amablemente que me corrija, porque me he equivocado. Resulta que hace dos semanas hablé aquí con cierta sorna del tan traído y llevado comentario de Silvio Berlusconi sobre el nuevo alojamiento en tiendas de campaña de las víctimas del terremoto que sacudió Italia, al que se refirió como "un fin de semana en un camping". Parece ser que Berlusconi hizo estas declaraciones a un grupo de niños, de ahí el tono entre paternalista y telettubiesco con que se refería a una crisis nacional con cientos de muertos de por medio. Los medios de comunicación habrían sido los causantes de descontextualizar sus palabras. Hecha queda pues la rectificación.  

Sin embargo, Berlusconi ha sido más rápido y ha logrado él solo que el cámpingate cayera prontamente en  el olvido. Lo ha conseguido anunciando que su partido, el PDL (la que con toda probabilidad será la mayor formación conservadora del Parlamento Europeo tras las elecciones de junio) presentará una lista de eurodiputadas compuesta por vedetes, modelos, gogós e incluso una concursante de Gran Hermano. 

Vaticino dos nuevas sorpresas en las futuras noticias políticas italianas. La primera: que el anuncio de la lista de eurodiputadas se lo estaba dando también a un grupo de niños. La segunda: un nuevo ¿pa qué? ¿pa cagarla?