Corrígeme si me equivoco

Eufemismo euforizante

"Tómenselo como un fin de semana de camping", dijo Silvio Berlusconi, el primer ministro italiano de terso rostro, a las 17.000 personas que se habían quedado sin hogar, después del seísmo que dejó en el centro de Italia 260 muertos. En declaraciones a la una agencia de noticias, el jefe del gobierno italiano aseguró que "no les falta de nada. Tienen cuidados médicos, comida caliente...Por supuesto, su lugar de abrigo actual es provisional (tiendas de campaña), pero hay que tomarlo como un fin de semana en un camping".

Un mensaje ciertamente positivo que no puede entenderse de otro modo que una nueva perla de la excentricidad del Cavalliere. No obstante, y ya puestos a elucubrar, abre una hipotética línea de trabajo para la política a nivel internacional. Podría definirse como de "eufemismo euforizante". A partir de ahora, todas las malas noticias que un gobierno deba comunicar a sus ciudadanos pueden expresarse desde esta curiosa perspectiva.

Tomen nota portavoces del gobierno del mundo: Una invasión militar podría ser tomada como "una excelente ocasión para estrechar lazos entre culturas y etnias distintas". El aumento del precio del carburante pasaría a ser "una coyuntura ideal para los paseos a pie y en bicicleta". Una huelga de barrenderos ofrecería "una irrepetible oportunidad de pasar una temporada en la baja edad media". Una pandemia no será sino el preludio de "una saludable descongestión demográfica" y la detonación de un artefacto nuclear que asolara una ciudad entera no dejaría de ser "un acicate al sector de la construcción gracias al repentino aumento del terreno edificable".