Posibilidad de un nido

Toleramos la violencia contra las mujeres

Varios hombres por el Barrio Rojo de Amsterdam, la zona de prostíbulos de la ciudad holandesa. AFP/Anoek de Groot
Varios hombres por el Barrio Rojo de Amsterdam, la zona de prostíbulos de la ciudad holandesa. AFP/Anoek de Groot

Imagínate que entras en un bar y pides una cerveza y un pincho de tortilla. Detrás de la barra, un niño de diez años te sirve la bebida y desde la barra ves cómo una niña de pongamos doce años maneja la tortilla, el cuchillo, el plato.

Imagínate que en el terreno que hay a la salida de la ciudad, donde la cantera, un grupo de trabajadores pican piedra. Llevan unos grilletes en los pies que los unen unos a otros con una cadena.

Imagínate que la tarjeta que dejan bajo el limpiaparabrisas de tu coche anunciando un prostíbulo muestra la imagen de una niña de ocho años y uno crío de seis.

Sacarías a los críos del bar, llamarías a la policía, romperías los cristales del establecimiento, no sé, sacarías a rastras al propietario y gritarías a quien pasara por allí su vileza.

Juntarías un grupo numeroso de personas, os dirigiríais a la cantera, romperíais cadenas y grilletes, iríais a buscar al patrón y lo arrastraríais hasta la policía no precisamente de buenas maneras.

Irías al prostíbulo, tú y quien quisiera escucharte, sacaríais a los críos de ahí, destrozaríais el local y ataríais al propietario a un poste hasta que llegara la policía.

En España hay varios miles de esclavas sexuales, tantos miles que nadie se ha preocupado en contarlas. Están ahí. A la salida de tu ciudad, en los burdeles que ves en las carreteras, en los "clubes" del centro. ¿Has ido a preguntar cuántas tienen papeles? ¿Te has acercado a interesarte por la violencia que reciben? ¿Has convocado a tus conocidas y conocidos para recorrer dichos antros, que los conoces, y sacarlas de ahí y llamar a la policía, que también parece no enterarse?

Cada sociedad tiene la violencia que tolera. No toleramos el trabajo infantil, no toleramos la esclavitud en el trabajo, no toleramos la prostitución infantil.

Toleramos la esclavitud de mujeres. Toleramos la violencia contra las mujeres. De eso se trata. Por eso sucede.