Posibilidad de un nido

A quien gobierne: esto quiero

Imagen del debate emitido por Telemadrid de los candidatos a la presidencia de la Comunidad de Madrid
Imagen del debate emitido por Telemadrid de los candidatos a la presidencia de la Comunidad de Madrid

Ahora que ya se acerca el final de la campaña electoral, me he permitido hacer una lista de lo que pediría a quienes gobiernen esta sociedad. Pido poco. Necesitaríamos mucho más de lo que sigue, pero empezar por estos básicos supondría un paso de gigante hacia una sociedad moderna y civilizada.

Lo peor de todo es que, tal y cómo estamos, les va a parecer incluso descabellado, qué barbaridad.

Esto es:

Quiero que nuestros hijos e hijas cuenten con una escuela pública no universitaria laica, libre y gratuita. Que los y las docentes cobren lo suficiente como para que quede claro que la Educación es prioritaria en esta sociedad. O sea, que se les doble el sueldo.

Quiero que no se destine ni un euro público a la Iglesia, a ninguna iglesia, mucho menos en cuestión de educación. Y que se elimine la educación concertada.

Quiero que, además de la Educación en las aulas, también sean gratuitos los libros de texto y todo el material que los alumnos necesitan para su correcto desarrollo.

Quiero que la Educación universitaria sea también universal, pública y gratuita.

Quiero que asimismo la Sanidad sea pública y gratuita, o sea que tengan acceso todas las personas que habitan esta sociedad, tengan o no papeles. Que los sanitarios y sanitarias cobren lo suficiente como para que quede claro que la Sanidad es prioritaria en esta sociedad. O sea, que se les doble el sueldo.

Quiero que no se destine ni un euro público a la Sanidad privada.

Quiero que las entidades bancarias devuelvan todo lo que han recibido de dinero público en forma de pisos y que estos se conviertan en vivienda social. Sin duda, tras los desahucios de la última década tienen más que suficientes para cubrir todas nuestras necesidades.

Quiero que la Administración pública se asegure que todos los menores se alimentan adecuadamente.

Quiero una red de bibliotecas amplia, bien nutrida y con espacios para el estudio.

Quiero centros de Cultura en cada barrio; y museos públicos, salas de música y danza, salas de presentaciones literarias y conferencias y demás centros de Cultura gratuitos.

Quiero ayuda pública para todos y todas aquellas que se dedican a la promoción de la Cultura.

Quiero espacios verdes en cada barrio y los fondos suficientes para mantener los pulmones verdes de las ciudades.

Quiero un transporte público gratuito y accesible.

Quiero centros de atención especial para la salud mental.

Quiero que los gobiernos exhumen a todas las víctimas y cierren la ingente cantidad de fosas que pueblan cada rincón.

Quiero unas ciudades donde los espacios peatonales y para transportes no contaminantes, bicicletas sobre todo, tengan más superficie que los destinados a vehículos a motor.

Quiero que desaparezcan los CIEs y en su lugar se creen centros de acogida para los recién llegados sin recursos de otros países. También podrían servir para esto las propiedades que nos deben las entidades financieras.

Quiero un servicio de protección a todas aquellas mujeres que denuncian acoso o agresión, así como un equipo público de abogadas, juristas, psicólogas e informadora provisto de recursos suficientes. Quiero casas de acogida para ellas.

Quiero un servicio público de guarderías gratuitas y que todas las grandes empresas y superficies cuenten con las suyas propias a disposición de sus trabajadoras y trabajadores.

Quiero, finalmente, que todo ello lo paguen quienes más tienen. O sea, un sistema de inspección serio y bien dotado para la lucha contra el fraude fiscal.

Insisto, pido poco. Hay muchísimo más, pero empezar por estos básicos supondría un paso de gigante hacia una sociedad moderna y civilizada.

Qué locura, ¿no?