Posibilidad de un nido

Ya se alquilan vientres en Cuba

Noticias de CNN, EFE, The New York Times y Reuters sobre la aprobación del matrimonio igualitario en Cuba

Cuba ha aprobado el llamado "Código de las familias" y la celebración es general porque formaliza el matrimonio homosexual, regula deberes paternos, prohíbe el matrimonio infantil y hace referencia a la violencia machista. Sin duda, una buenísima noticia. El propio jefe de Estado, Miguel Díaz-Canel, lo celebraba con un tuit coronado por el hashtag #ElAmorYaEsLey donde afirmaba: "Ganó el Sí. Se ha hecho justicia. Aprobar el #CódigoDeLasFamilias es hacer justicia. Es saldar una deuda con varias generaciones de cubanas y cubanos, cuyos proyectos de familia llevan años esperando por esta Ley. A partir de hoy seremos una nación mejor."

https://twitter.com/DiazCanelB/status/1574399651607973898?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E1574399651607973898%7Ctwgr%5E7677be41f1fef4bd1f90b855aebc87fe4164f11a%7Ctwcon%5Es1_&ref_url=https%3A%2F%2Fwww.publico.es%2Finternacional%2Fcuba-dice-matrimonio-homosexual-votado-referendum.html

Indudablemente, insisto, se trata de una noticia digna de fiesta, como cualquier avance en los derechos y las libertades de las personas. Me sorprende, sin embargo, que la inmensa mayoría de los medios de comunicación españoles e internacionales y las agencias informativas omitan en sus titulares que el paquete de dicha Ley incluye también la aprobación de los vientres de alquiler.

Exactamente así:

SECCIÓN CUARTA

De la gestación solidaria

Artículo 130. Alcance. 1. La gestación solidaria favorece el ejercicio del derecho de toda persona a tener una familia y se sustenta en el respeto a la dignidad humana como valor supremo.

Lo llaman "gestación solidaria" y por supuesto hace mención a que no debe existir ánimo de lucro etcétera. Lo conocemos bien. En su punto número 3 dice concretamente: "Se prohíbe cualquier tipo de remuneración, dádiva u otro beneficio, salvo la obligación legal de dar alimentos en favor del concebido y la compensación de los gastos que se generen por el embarazo y el parto".

No voy a preguntarme aquí qué "compensación" ni qué "gastos" generan "el embarazo y el parto" de una criatura, hasta cuándo hay que "compensar" a una mujer que tras gestar y dar a luz, vuelve a sus asuntos se supone que como si tal. Puedo repetir, para quien no me lo haya oído o leído, que considero dichas prácticas la penúltima –esto no ha hecho más que empezar– muestra de voracidad del consumo insaciable que nos destruirá.

Sí voy a detenerme en un par de apreciaciones que considero pertinentes.

Consideración #1: "La gestación solidaria favorece el ejercicio del derecho de toda persona a tener una familia", reza la Ley. Más allá de que me divierta esta súbita defensa de la idea de familia viniendo de donde viene, ¿desde cuándo tener una familia es un "derecho de toda persona"? Cabe añadir que el nuevo Código de las Familias hace además extensivo tal derecho a "toda persona" que quiera pasarse por allí. Vamos, un entrar a esto del consumo por donde el concepto de bloqueo ya se quedó viejo.

Consideración #2: Podría pensar que ha sido tal el alborozo en las redacciones de la inmensa mayoría de los medios de comunicación de este mundo por lo del matrimonio homosexual que se les ha pasado por alto lo de los vientres de alquiler. Podría, pero además de no darme la gana, que llevo ya mucho rock'n'roll al lomo, todos ellos lo incluyen en los subtítulos o el texto. O sea, les importa un pimiento. O no, también podría llegar a peores conclusiones.

Así que el régimen cubano acaba de sumarse a los países suministradores de criaturas por la puerta de atrás porque #ElAmorYaEsLey y aquí nadie dice ni mu. Puestos a aterrizar definitivamente en el más salvaje mercado y con poca oferta a mano, no cabe duda de que han estado vivos. Habrá que dar la bienvenida a, como dice Díaz-Canel, "varias generaciones de cubanas y cubanos, cuyos proyectos de familia llevan años esperando por esta Ley". Vía libre, camaradas.