Opinion · Crónicas insumisas

Polémica en Alemania por la venta de tanques a Arabia Saudí

Tica Font
Directora del Instituto Catalán Internacional por la Paz y miembro del Centre Delás d’Estudis per la Pau

El grupo alemán Krauss Maffei, fabricante de los carros de combate Leopard 2 A7+, está a punto de perder uno de los contratos más anhelados por muchos, en concreto por la española Santa Bárbara (Propiedad de General Dynamics), que también los fabrica y que compitió por dicha exportación. El contrato supone la venta de 270 tanques y proyectiles, todo ello valorado en 6.000 millones de euros. La causa de que se pueda perder el contrato se encuentra en la demora del Gobierno alemán en conceder autorización a la fabricación y exportación.

El debate se ha centrado en el papel que ha de tener el Parlamento alemán en la autorización de exportaciones de armas. En Alemania las exportaciones de armas son autorizadas por el Consejo de Seguridad Federal y sus decisiones son secretas, en junio del 2011 en Consejo de Seguridad Federal autorizó que dicha producción y exportación se hiciera desde la empresa Santa Bárbara – General Dynamics, pero a finales de 2012 parecer ser que dicha exportación se haría desde Alemania. Este cambio abrió el debate en Alemania sobre la venta de armas a países no democráticos, en zona de conflicto y con la predisposición de utilizar las armas alemanas contra los levantamientos ciudadanos. Especialmente se debaten las exportaciones a los países del Oriente Medio, dado que se pudo comprobar cómo fueron utilizadas dichas armas durante la primavera árabe. Recordemos que las fuerzas militares de Arabia Saudí entraron en territorio de Bahréin, a petición de la familia real, durante las manifestaciones y protestas ciudadanas que pedían democracia y derechos humanos.

Estos días algunos parlamentarios debaten sobre su función de control parlamentario en las ventas de armas y la necesidad de que el Consejo de Seguridad Federal informe de sus decisiones antes de que están sean ejecutadas, los parlamentarios pueden conocer estas decisiones con años de retraso, demasiado tarde para poder cambiarlas.

El detonador del debate ha sido la propuesta de autorizar la exportación de 270 tanques Leopard a Arabia Saudí, pero la cartera de ventas problemáticas a la zona es mayor. Muchos países del Golfo Pérsico están procediendo a la modernización de su armamento, preocupados por un posible enfrentamiento con Irán y con posibles revueltas democráticas de sus ciudadanos. Arabia Saudí pretende adquirir, además de los tanques Leopard, vehículos de combate personal Boxer (vehículos adaptados para combatir en entornos urbanos, que pueden ser empelados contra revueltas internas), Catar planea adquirir a Krauss Maffei 118 blindados (operación valorada en 2.500 millones de euros), Indonesia (100 carros Leopard 2) Emiratos Árabes Unidos (un cierto número de Boxer), Argelia 2 fragatas y Egipto 2 submarinos Tipo 209.

Hace un año el diario Der Spiegel adelantaba las conversaciones para las ventas de armas alemanas a Catar dentro de un amplio reportaje sobre la política de la canciller Ángela Merkel en el tema de exportar armas a la región con la finalidad de “estabilizar” una región en crisis. En este sentido Catar es un buen socio, ha sido muy activo durante la lucha contra Gadafi y está abasteciendo de armas a la resistencia Siria. La lástima es que no sea democrático y no cubra los estándares mínimos de derechos humanos.

Los parlamentarios alemanes de la coalición gubernamental y de la oposición quieren lanzar una iniciativa para que las exportaciones de armas sean conocidas y respaldadas, con antelación por el Parlamento, a través de un Comité, cuyas reuniones serian secretas, similar a la Comisión de secretos oficiales.

Todo este debate está provocando que el Gobierno alemán retrase la autorización de la venta, cuando aparentemente ya estaba cerrada. La familia real saudí está perdiendo la paciencia y amenaza con sopesar la oferta de compra de tanques de la norteamericana General Dynamics. Lo que parece evidente es que la familia real Saudí no renuncia a disponer de tanques y blindados y que alguna empresa española o alemana o norteamericana les venderán los tanques.