Crónicas insumisas

Armas, drogas y putas

Pere Ortega, Centre Delás de Estudios por la Paz

Siguiendo las directrices de la Comisión Europea recogidas por Euroestat, el Ministerio de Hacienda ha dado instrucciones al INE de incorporar la economía ilegal ligada a la prostitución, el tráfico de drogas y el contrabando a formar parte del PIB, y junto a ella, la I+D y las adquisiciones de armamentos que se sumaban como consumo y a partir de ahora se contabilizarán como inversión y por este efecto también incrementarán el PIB español.

Con esta nueva formulación, a la que se añade que el año base en lugar de 2008 será el 2010 que era algo superior, el Gobierno espera que el cambio del PIB se incremente entre 2,7 y 4,5%, es decir que puede llegar hasta los 45.000 millones de euros. De la prostitución y el comercio de la droga se podría esperar un aumento entre un 1,5% al 3%, y un 1,5% podría provenir del I+D y de la capitalización de las armas.

Sobre las armas se debe hacer alguna puntualización. Para no incurrir en errores, la producción de armamentos siempre ha sumado como PIB. La novedad que se introduce es que mientras sumaba íntegramente en el año en que se producía el arma, a partir de ahora se hará en función de los años de amortización de la inversión. Es decir, que los 25.000 millones que llevamos invertidos en armamentos tanto en I+D como en su adquisición en los últimos veinte años ahora se repartiran anualmente hasta su total amortización.

Respecto de la producción de armas. Siempre hemos sostenido que éstas no representan una inversión productiva, pues al contrario de lo que sostiene el complejo militar-industrial. Estas consumen unos recursos que dedicados a la economía productiva serían mucho más beneficiosos para la población. Por una simple ecuación: las armas no entran en el mercado y son adquiridas por el Gobierno para las fuerzas armadas y entonces son un gasto que no se ve compensado con ingresos, entre otros, por ejemplo las armas no llevan incorporado el IVA pues el estado no lo paga. Por esos motivos, contribuyen a la inflación, al endeudamiento y al déficit público, pues ni un militar ni un blindado son "productivos" en término de eficiencia económica. Sirven, quizás, para otras cosas, para algunos pocos, para dar seguridad, mientras que para otros (entre los que me encuentro) los ejércitos nacionales deberían desaparecer y dejar que organismos multilaterales establecieran cuerpos de seguridad mundial. Pero mientras eso no llega, al menos, que se reduzca al máximo el gasto superfluo en armas y ejércitos.

Para simplificar, las armas y el I+D ligado a ellas son una inversión que va en detrimento de la economía que produce bienestar. Con esta nueva fórmula, la Comisión Europea y España harán creer a la población que somos más ricos, pues tenemos más PIB, como si PIB y bienestar estuvieran unidos por algún pacto económico secreto. Falso, hace años que eso ya ha quedado demostrado que no es cierto. El PIB y la pobreza pueden ser muy elevados en un mismo país, mírese por ejemplo EEUU o alguna monarquía del Golfo. Se puede tener un PIB per cápita altísimo y una desigualdad extrema. Es decir, PIB elevado y pobreza pueden coexistir si hay desigualdad, y en ese sentido España no es diferente.

Para acabar, sumar el PIB de la economía delictiva de la droga y la prostitución es propio de políticas que practican la doble moral. Nuestros gobiernos persiguen el crimen organizado que se dedica a ese lucrativo negocio ilegal, pero en cambio no dudan en sumarlo como riqueza. Una economía que mientras no se legalice no tributa a Hacienda y por tanto sustrae recursos para el bienestar general de la población.  Armas, drogas y prostitución son un ejemplo de la escasa ética de los gobiernos de la UE.