Opinion · Crónicas insumisas

Las armas de la UE hacia a Oriente Medio

Tica Font, Directora del Instituto Catalán Internacional por la Paz y miembro del Centre Delàs d’Estudis per la Pau.

El diario oficial de la Unión Europea (UE) hace pocos días ha hecho público el dieciséis informe anual sobre control de exportaciones de material de defensa. Según dicho informe, en el 2013 la UE  autorizó exportaciones de armas por valor de 36.712 millones de euros, un 8% menos que en el año 2012. Según el SIPRI, la Unión Europea, con un 25%, ha sido el tercer exportador mundial de armas; por detrás de Rusia que exportó el 30% de las armas mundiales y de Estados Unidos con un 26%, y por delante de China que exportó el 7%. Entre todos ellos han exportado el 88% de las armas mundiales, por tanto tienen el control del mercado mundial de armamento; también cabe recordar que todos ellos son miembros permanentes del Conejo de Seguridad de Naciones Unidas y con derecho de veto. Es decir, que los encargados de supervisar la paz en el mundo controlan el mercado de armas mundial.

En el 2013 el principal exportador de material de defensa ha sido Francia que ha autorizado exportaciones por valor de 9.538 millones de euros, un 26% del total, seguido de Alemania con 5.846 millones, un 16% del total; Reino Unido con 5.232 millones, un 14% del total; España con 4.321 millones, un 12% del total; Austria con 2.374 millones, un 6% e Italia con 2.149 millones y un total del 6%. Entre los seis países han autorizado el 80% de las exportaciones europeas, lo cual nos da una idea de los países más activos y comprometidos con la producción y venta de armas.

Cabe destacar que estamos hablando de autorizaciones a la exportación y no de exportaciones en sí mismas, debido a que países relevantes como Alemania, Reino Unido o Bélgica no informan al resto de miembros de la Unión del monto económico de sus exportaciones, ni de las categorías por las que se exporta, solamente facilitan información del número de licencias concedidas y su valor, pero no informan si dichas autorizaciones han sido llevadas a cabo o no. En definitiva practican la política del ocultamiento y el secretismo.

El destino más importante del material de defensa es la propia Unión Europea, el 34% del material es mercado interior, debido a dos razones, por una parte a la apuesta política de que la Unión Europea sea un mercado único en producción y consumo de las propias armas, y por otra parte convertirse en una potencia militar que no dependa de la industria norteamericana, para lo cual se impulsan proyectos de armas europeas. Una cuantía considerable de dichas exportaciones intracomunitarias está relacionada con los programas europeos de fabricación conjunta como el avión de combate EF-2000 o el A-400M y por tanto se debe a intercambios de partes y piezas.

El segundo destino en importancia es Oriente Medio al que se han autorizado 7.653 millones de euros, un 19% del total. De ellos la primera posición del ranquin la ostenta Arabia Saudí a la que se han autorizado 3.850 millones de euros, el 51% del total, le sigue Catar con 872 millones, un 12%, y los Emiratos Árabes Unidos con 866 millones, un 12%. Otros años entre estas primeras posiciones se encontraba Omán. Cabe también destacar las ausencias, países a los que ningún miembro de la UE vende armas, dígase Irán y Siria. Ello pone claramente de manifiesto que las exportaciones de armas además de un negocio, son un instrumento más de política exterior. Claramente la Unión Europea apoya los intereses políticos y geoestratégicos de Israel y los países del Golfo Pérsico, en contra de Siria e Irán.

Las guerras de poder, los conflictos sectarios y las batallas contra grupos milicianos y redes terroristas que atraviesan toda la región de Oriente Medio, conlleva a que los países de la zona estén utilizando el material militar que han adquirido en los últimos años y estén ansiosos por adquirir nuevas armas. Como resultado la industria de armamento estadounidense y europea se vuelca en este mercado en busca de negocios para paliar las reducciones presupuestarias de sus países, lo que puede conllevar una carrera de armamentos muy peligrosa en una región en donde el mapa de alianzas está siendo redibujado.

Las turbulencias de la región y la determinación de las naciones suníes en su lucha contra los chiíes y en concreto contra Irán por la supremacía regional, hacen prever un aumento de pedidos de armas y armas altamente tecnológicas. Como se ha dicho anteriormente la UE en el 2013 autorizó exportaciones de armas a Arabia Saudí por valor de 3.850 millones de euros, a Catar por valor de 872 millones y a los Emiratos Árabes por valor de 866 millones. Algunos expertos y analistas políticos señalan que las guerras de poder en esta región podrían durar años, lo que conllevaría a que las compras de armas por dichos países irán en aumento y serán sostenidas durante unos años.

Rusia es un importante proveedor de armas a Irán, y si Putin decide vender sistemas de armas avanzados a Irán provocará que los Países del Golfo demanden armas tecnológicamente avanzadas a la industria norteamericana y europea; lo cual profundizará la guerra entre suníes y chiíes. Hasta ahora Estados Unidos restringía ciertos tipos de armas en las ventas a los países árabes, la intención era garantizar que Israel mantuviera una ventaja o primacía militar ante sus adversarios tradicionales en la región. Pero dado que ahora Estados Unidos, Israel y los países del Golfo tienen una alianza de facto contra Irán, la predisposición a permitir las ventas de armas más modernas, tiene pocas objeciones por parte de los gobiernos occidentales. Ahora los Países del Golfo más que una amenaza para Israel, son un contrapeso para Irán.

De momento Arabia Saudí cerró un contrato en el 2014 para comprar 72 aviones de combate Eurofighter EA-2000, la primera venta fuera de la UE de dichos aviones; también se ha anunciado que Arabia Saudí pretende comprar nuevos aviones de combate F-35 norteamericanos para sustituir a los Mirage franceses, los F-35 que dispone han sido utilizados para bombardear Yemen; España negocia la venta de unos 250 tanques Leopard a Arabia Saudí y los Emiratos Árabes han solicitado la compra de drones Predator a Estados Unidos, si dicha venta tiene lugar, será la primera venta de drones fuera de países de la OTAN. Todos ellos están adquiriendo la última generación de armas de guerra.

Parece ser que la Unión Europea ha decidido definitivamente cerrar los ojos a lo que está pasando en Oriente Próximo. Los gobiernos europeos siguen colaborando con las dictaduras del Golfo y callan ante la violación de derechos humanos a la que están sometidos los ciudadanos. Son sobradamente conocidas las violaciones a los derechos humanos que cometen gobiernos como la monarquía saudí o las monarquías del Golfo Pérsico. El silencio es cada vez mayor sobre la permanente violación del derecho internacional por parte de Israel en Palestina. Pero la Unión Europea hace silenciosamente negocio con la venta de armas al mismo tiempo que habla en público de construir la paz y la democracia en la región más rica del mundo en petróleo.