Opinion · Crónicas insumisas

Morón y el sueño americano

Tica Font, Directora del Instituto Catalán Internacional por la Paz y miembro del Centre Delàs d’Estudis per la Pau.

El 16 de julio el Parlamento español aprobó por mayoría absoluta (304 a favor y 16 en contra – Izquierda Plural, Amaiur y Feroa bai-) el Tercer Protocolo de Enmienda al Convenio de Cooperación para la Defensa con EEUU. La reforma de este convenio convierte a Morón en la principal base permanente de las fuerzas de reacción norteamericana para África, el denominado comando Africom, cuando hasta ahora era una base que se utilizaba para hacer escalas de descanso y repostar. Dicho acuerdo entrará en vigor en septiembre.

Este nuevo acuerdo de entendimiento permite a los americanos incrementar la dotación hasta 2.200 militares, ampliable a 3.000, además 500 civiles y 35 aeronaves, es decir fija un máximo, sin concretar la cuantía ni cuándo va a pasar o si pasará. Simplemente son previsiones para preparar unas instalaciones que deben estar dotadas con todo lo necesario para albergar a militares cuyo destino sea intervenir en África.

El acuerdo de entendimiento contempla el compromiso de EEUU de invertir 26,3 millones de euros en infraestructuras en la base como renovar hangares e instalar sistemas de detección de intrusión. Los militares norteamericanos viven dentro de la base, no en el pueblo y efectúan las compras también dentro de la base, van al bar en la base y no al pueblo; por tanto el único dinero directo que dejan los militares americanos, es cuándo salen el fin de semana de la base de excursión para conocer Andalucía.

Morón con 28.000 habitantes, tiene una tasa de paro del 31% de la población activa. La base militar es una fuente de empleo importante para el pueblo, en ella trabajan 479 personas. El acuerdo entre el Departamento de Defensa norteamericana y el Gobierno español dice que EEUU “pretende utilizar material, trabajadores y equipo español para obras siempre que sea posible conforme a las leyes y reglamentos de EEUU” y que su presencia “podría traducirse en oportunidades de empleo”. Pero el acuerdo no garantiza el número de contratos que pueden repercutir en Morón, aunque todos dan por sentado que sin duda la presencia de marines y militares producirá un impacto positivo en la economía local.

Las personas que viven en Morón y en concreto los parados, sueñan con que dicho acuerdo de entendimiento conlleve contratos y nuevos puestos de trabajo. Pero puede que solamente sea eso, un sueño.

Por el contrario pudiera pasar, y esperemos que no pase, que el sueño se convierta en una pesadilla; esperemos que la mayor relevancia de la base militar en la lucha contra el yihadismo, no acabe siendo un peligro para la población de Morón.

El objetivo principal de asentar una fuerza de reacción permanente en la base militar de Morón, es la protección de instalaciones y personal norteamericano en África y Oriente Medio; el atentado en el 2012 en el que murió el embajador norteamericano en Bengasi (Libia) ha generado la necesidad a EEUU de dotarse con alguna unidad capaz de intervenir, es decir de combatir, en la lucha contra el avance yihadista. En este sentido ha sido escogida la base de Morón como el lugar idóneo en donde situar las unidades de intervención para llevar a cabo la lucha antiterrorista, en el Magreb y el Sahel, y en las operaciones de apoyo contra el Daesh en Siria e Irak

Tanto el gobierno de Zapatero como el de Rajoy nos han vendido como éxito de su política exterior la firma de acuerdos con EEUU para incrementar las dotaciones de las bases de Rota y Morón, pero poco nos han hablado del reverso de la moneda, el peligro que supone una mayor relevancia de estas dos bases en la lucha antiterrorista para los ciudadanos que viven cerca de las dos bases y el aumento de posibilidades de que sufran un atentado.

Las bases de Rota y Morón se han convertido en puntos atractivos para grupos yihadistas. Rota a 11 km de Cádiz es la base naval que alberga el centro de operaciones del escudo antimisiles de EEUU y Morón a 55 km de Sevilla se convierte en el centro de operaciones y avanzadilla para frenar el avance del yihadismo. Las dos bases quedan fuera del alcance de posibles terroristas, pero no las inmediaciones de las bases y los lugares más frecuentados por los soldados. Las dos bases están a pocos kilómetros del norte de África y del área de influencia de Al Qaeda en el Magreb Islámico.

Esperemos que para los ciudadanos de Morón el sueño americano no se convierta en un mal sueño.