Opinion · Crónicas insumisas

Sistemas biométricos en aeropuertos y puertos

Tica Font, Directora del Instituto Catalán Internacional por la Paz y miembro del Centre Delàs d’Estudis per la Pau.

Indra ha sido la empresa contratada para desarrollar e instalar el Sistema de Paso Automatizado de Fronteras (ABC System) en los aeropuertos de Madrid, Barcelona, Girona, Palma de Mallorca, Alicate, Málaga, Tenerife Sur y el paso terrestre entre la Línea de la Concepción-Gibraltar y la línea marítima de Algeciras. El Sistema de Paso Automatizado de Fronteras forma parte del Programa de Fronteras Inteligentes (Smart Borders), cofinanciado por la Comisión Europea, y cuyo objetivo es la integración de todas las fronteras aéreas, marítimas y terrestres de la Unión Europea y de los ciudadanos europeos. La empresa ha comunicado que a finales de julio ha completado el despliegue de los 124 sistemas ABC System.

La Comisión Europea en febrero de 2013 puso en marcha la iniciativa de “fronteras inteligentes”, dicho programa incluye la creación de un Sistema de Entrada/Salida y el programa de registro de viajeros (RPT). Este sistema hace posible que sea grabada la hora, el lugar de salida y llegada de ciudadanos no comunitarios (ciudadanos de terceros países) en los aeropuertos de la UE. Este sistema sustituiría al actual sellado de pasaportes. La CE destaca que «su objetivo es mejorar la gestión de las fronteras exteriores de los Estados miembros de Schengen, la lucha contra la inmigración irregular y proporcionar información sobre visado caducado, así como facilitar los cruces fronterizos para viajeros frecuentes previamente evaluados nacionales de terceros países». En realidad el objetivo de este sistema es identificar los llamados “overstayers”, esto es, los que entran en la UE legalmente, pero permanecen más tiempo de lo permitido.

El ABC System, tiene como destinatario los ciudadanos de la UE mayores de edad y que dispongan de un pasaporte electrónico o un DNI electrónico. El sistema pretende agilizar los tiempos de paso en frontera, es decir que sea más rápido pasar la frontera. Los tres sistemas pretenden incrementar la seguridad (detectar pasajeros con órdenes de detención, visados caducados o señalamientos) y facilitar la interconexión con otros sistemas. La máquina ABC comprueba la veracidad del documento de identificación (pasaporte o DNI electrónico), extrae la información de imagen facial y dactilar del documento y comprueba in situ la imagen que toma la máquina con la registrada en el documento. Dicha información es contrastada con las bases de datos policiales.

Las preocupaciones y críticas ante estos sistemas de control son diversas, las más relevantes son la eficacia-coste y el derecho a la privacidad. En cuanto a la eficacia/coste las críticas se centran en que el presupuesto previsto para implantar dicho sistema es de 1.100 millones de euros, la experiencia estadounidense de su programa “Visita EE.UU.” costó 1.500 millones de dólares y comportó la denegación de 1.300 visados de entrada; dicha experiencia avala la crítica de elevados costes y pocos resultados.

La otra preocupación se relaciona con la elevada o excesiva recogida y almacenamiento de información personal (huellas dactilares, imágenes faciales y lugares y fechas de paso de fronteras) y con la tendencia general a que los cuerpos de seguridad tengan acceso a todos estos datos personales, de personas que en principio, no son sospechosas de haber cometido ningún delito. En este aspecto cabe decir que están en peligro algunos derechos fundamentales como el de privacidad o el de inocencia.

Estos sistemas ya han sido desarrollados, están entrando en funcionamiento y siendo testados. El reciente atentado frustrado del tren de Paris está profundizando el debate sobre la necesidad de implantar dichos sistemas de control de fronteras.