Opinion · Crónicas insumisas

La paz genera beneficios y es más barata

Tica Font Directora del Instituto Catalán Internacional por la Paz y miembro del Centre Delás d’Estudis per la Pau
La guerra y la economía están íntimamente relacionadas, por ello es conveniente abordarla en términos de coste y beneficios. La guerra o el trinomio armas-ejercito-guerra siempre se nos ha justificado como el medio para obtener la paz y la seguridad. La historia nos demuestra que la paz conseguida mediante la guerra es de muy baja calidad y muy frágil. Producir paz mediante la guerra tiene unos costes externos muy altos que deberían ser calculados y evaluados; al mismo tiempo que estoy convencida que se puede producir paz de mayor calidad a costes más bajos. Desde el punto de vista económico la paz siempre es un buen negocio, si se pudiera evitar la guerra, el mundo sería más próspero.

Si abordamos la guerra en términos de costes y beneficios veremos que estos dos factores se comportan de manera muy desigual. Las guerras de los últimos 50 años han hecho el mundo más pobre. Parar la guerra en Siria debería ser visto como un buen negocio, y debería servir para señalar que la paz comporta más beneficios. ¿Qué inversor está dispuesto a invertir en un país en guerra? ¿Quién espera realizar transacciones comerciales con un régimen que mata a su propio pueblo?

En términos de costes, en los costes humanos hay que contabilizar las víctimas directas; en Siria sabemos que ya se han contabilizado más de 300.000 muertos, más de cuatro millones de refugiados y 8 millones de desplazados; y las victimas indirectas debido a: dificultades en la alimentación, dificultades en el funcionamiento de los hospitales, la falta de medicamentos o debido al uso de ciertas substancias como uranio empobrecido o fosforo blanco, provocará un aumento en los índices de mortalidad respecto de los años anteriores a la guerra. Entre los costes también hay que contabilizar el coste de las oportunidades perdidas, recursos desviados hacia la guerra que podrían haber sido invertidos en desarrollo humano. La esperanza de vida en Siria se ha reducido en 15 años y la escolarización o asistencia a la escuela se ha reducido en más de un 50%.

En los costes de seguridad. Diversos organismos internacionales estiman que el número de organizaciones terroristas y el número de personas que se incorporan a dichos grupos crecen de manera notable como consecuencia de una invasión militar. Al mismo tiempo que crece el número de actos violentos que cometen dichas organizaciones. Todo ello conlleva un aumento de la criminalidad: asesinatos, violaciones o secuestros. Colectivos como niños que dejan de ir a la escuela por miedo, mujeres que temen ser agredidas o hombres y mujeres que no pueden acudir a su trabajo.

En los costes económicos. Hay un coste económico directo, el gasto militar que se incrementado fuertemente por la adquisición de nuevas armas y equipos militares; este gasto deja de ser utilizado en servicios sociales necesarios a la población; En el caso de Siria, la economía se estima que ha contraído en un 40% respecto de 2011 lo que lleva a la mayoría de los sirios a perder sus medios de subsistencia. A finales de 2013, se estimó que tres de cada cuatro sirios vivían en la pobreza, y el 54%, en la pobreza. Solo el 43% de los hospitales están en capacidad de funcionar y el 50% de los médicos han abandonado el país.

La pérdida de crecimiento económico en Siria a causa de la guerra se estima en 275.000 millones de dólares. Si el conflicto terminara este año, el coste estaría entre 448.000 millones de dólares y 689.000 millones de dólares en términos de crecimiento perdido. Esto es 140 veces la cantidad solicitada actualmente por los organismos y asociados de las Naciones Unidas para satisfacer las necesidades humanitarias dentro de Siria y casi 100 veces la cantidad para satisfacer las necesidades de los refugiados de Siria en toda la región.

Beneficios. Si se produce una guerra es porque alguien espera obtener beneficio con ella. Los gobiernos buscan o permanecer en el poder o conseguir el poder que no tienen o aumentar su poder en la zona. El complejo militar industrial busca beneficios económicos directos e inmediatos, vender más armas o más servicios militares. Las empresas de la construcción esperan que al finalizar la guerra obtendrán contratos de reconstrucción.

En conclusión, la guerra en términos de costes y beneficios a escala mundial, incide negativamente en el crecimiento económico, a pesar de que siempre hay jugadores individuales o países concretos que obtienen beneficios de la guerra.