Cuarto y mitad

La Babel feminista

Es lo que tiene que en lugar de haber un feminismo haya tropecientos: que cada uno lo interpreta a su manera. Como cada grupo, corriente, tendencia o persona puede definir el feminismo según su saber leal y entender, puede haber Guías Educativas sobre el tema de lo más variopinto auspiciadas por las diferentes administraciones e instituciones.

Así, en algunas de estas Guías se puede plantear que la prostitución es una de las posibles salidas laborales para después de acabada la ESO, para qué proseguir con el bachillerato con el paro que hay. Además, como ser prostituta es un trabajo como otro cualquiera, puede entrar en el listado de preferencias laborales (sobre todo de las chicas).  Según cual sea la tendencia de quien redacte la Guía podría incluir referencias a la diversidad cultural, y considerar que el uso del velo es una de las herramientas de empoderamiento personal más eficaces, igual que convertirse a sí mismas en objetos sexuales y sacar partido del capital erótico en las redes sociales, o lo ilustrativo y divertido que resulta consumir pornografía. Por no hablar de lo empoderante que es prestar tu útero para cumplir el deseo de paternidad/maternidad de alguien que está a miles de kilómetros (y se lo puede pagar, claro).

Si por el contrario quien redacta la Guía Educativa lo hace desde el generismo (o defensa de la autodeterminación de género) puede que aconseje al profesorado que esté ojo avizor por si detecta algunas manifestaciones o actitudes en las criaturas (no importa si son de preescolar o primaria) contrarias al sexo con el que nacieron, por lo que habría que recomendar a sus padres el inicio de bloqueadores de la pubertad, para así adecuar el cuerpo equivocado al género deseado. Y si los padres no están de acuerdo nombrar un defensor judicial que se encargue de ello.

A esta teoría se han abonado la mayor parte de las Administraciones públicas. Por ejemplo, en una reciente propaganda de la Generalitat se lee: "Obviedad número 11: Tienes derecho a que nadie decida tu género. Todas las personas somos iguales y compartimos los mismos derechos, sea cual sea nuestro origen, género, edad, religión, capacidades u orientación sexual" (Traducido de un anuncio de El País, 25 de julio 2020). Si la Generalitat encargase una Guía Educativa ya sabemos que no habría ninguna referencia al sexo biológico y qué diría respecto a la autodeterminación de género, porque "Defendemos lo que es obvio", según concluye el cartel. ¡Nome digan que no queda supermoderno para provenir de un gobierno de deerechas!

Si por el contrario se encarga la Guía Educativa a un grupo de feministas ortodoxas como alguien ha acuñado (y no digamos ya ultraortodoxas, que todo se andará),  partirá del sexo biológico como base material que ha posibilitado la subordinación de las mujeres a lo largo de la historia, criticará la imposición de los géneros como dispositivos socialmente construidos que constriñe la libertad de las personas, considerará que la prostitución es parte de un sistema patriarcal de explotación de las mujeres, condenará la práctica de los vientres de alquiler, y será crítica con la imposición del velo en algunas culturas.

Depende de a quien se le encargue el redactado de una Guía Educativa sobre Feminismo el contenido puede ser no solo diferente, sino contradictorio e incompatible. La Babel feminista es ahora un campo de batalla del que nadie saldrá indemne. A ver quien gana. Se abren las apuestas. ¿Quién da más?