Noveles

LETRAS DE CAMBIO// EVA ORÚE

Pss, oiga, autor novel. ¿Siente que necesita protección especial? ¿Se ve como miembro de una especie amenazada? Tranquilo, los editores le han preparado un corralito.

Oficial
El Tercer Nombre saca sello nuevo, y con galones: Almirante, pensado por y para los escritores primerizos cuyas obras no tienen cabida en las estanterías debido a la sobreabundancia literaria. Pensado también para el lector con limitado poder adquisitivo. “Las estructuras de editoriales ya consolidadas son de un alto coste -me dice Elena Fernández-Arias, su responsable-. Las calidades físicas de los libros también suponen un alto coste y por lo tanto y como consecuencia de ello, un precio venta al público elevado.” La idea es, con una estructura pequeña, unos costes de producción bajos y un precio asequible, generar oportunidades para que estos autores encuentren su propio nicho de mercado.

Ojeo
Cuando se habla de empresas comprometidas con los literatos desconocidos, la referencia ineludible es Lengua de Trapo, “que si se hubiera dedicado al ojeo de futbolistas, sería multimillonaria”, en expresión de Alejandro Gándara. Tiene dicho Pote Huerta que su mayor satisfacción es descubrir a escritores de talento, aunque luego vengan las grandes editoriales con sus grandes talonarios. “Lengua de Trapo es una marca y nos resignamos a que nos quiten a todos nuestros autores. Nos sentimos como si siempre estuviéramos en la casilla de salida.”
¿Ha dicho “marca”? Constantino Bértolo (Caballo de Troya) defiende que la primera necesidad de una nueva editorial es hacerse visible en medio del poblado paisaje y eso requiere crear marca utilizando los recursos a su alcance, entre ellos, su carácter literario, su línea, el perfil de sus contenidos. “Presentarse como editorial dedicada a autores noveles otorga esas señas de identidad. Pero al mismo tiempo se corre el peligro de convertirse en un gueto que la entierre literariamente al hacer recaer el acento sobre el adjetivo –noveles– y erosionando el sustantivo: lo literario.” En su opinión, que el mercado necesite editoriales especializadas en emergentes es señal de mala salud editorial, cultural y literaria.

Olfato
También de escasez de recursos. “Un editor honesto tendría que decir que si apostamos por emergentes es porque no nos queda más remedio, los consagrados están fuera de nuestro alcance.” Pablo Mazo, de Salto de Página, es realista, sector soñador. “El modelo de Lengua de Trapo funciona si se tiene intuición…” Es el olfato, amigo. Aquí y en la China Popular.