Ética para ganador

LETRAS DE CAMBIO// EVA ORÚE

Era la pregunta: ¿Qué hace un profesor de ética en el Planeta?, y el filósofo se había preparado la respuesta: Es un juego, hay que tomarlo como tal, ha servido durante medio siglo para promocionar la literatura.

Limpieza
Voy a la estantería, busco Ética para Amador. “Saber lo que nos conviene, es decir: distinguir entre lo bueno y lo malo, es un conocimiento que todos intentamos adquirir –todos sin excepción– por la cuenta que nos trae”. No me quiero poner estupenda, la de que el Planeta ha sido una eficaz arma de fomento de la lectura es una justificación tan buena como cualquier otra. Además, no vamos a remover otra vez las entrañas de este premio, aunque haya quien, inocente o memo, prefiera no verlas. Un premio que se cocina a fuego lento, que no es un antojo (¡Hombre, Fulano, tú por aquí! Precisamente no sabíamos a quién darle estos 600.000 euracos…): la editorial trabaja con el elegido desde mucho antes del verano. Y a pesar de las precauciones, a veces el nombre se filtra, yo misma publiqué a principios del junio que el ganador sería “un filósofo con gafas pintureras”. En cuanto a la farsa de la votación… todo rito tiene sus servidumbres, ¿no?

Premios
Ninguno está libre de sospecha. Ni siquiera los que van de limpios. ¿Por qué Le Clézio ha ganado el Nobel?, no dejan de preguntarse quienes no lo entienden. Porque -sospechan- es francés, y tocaba un francés. ¿Por qué la Academia Sueca desprecia a la literatura estadounidense, quizá la más fecunda e innovadora? Porque -y no hace falta imaginar: lo explicó el secretario permanente de la Academia- es marginal. ¡Como si su elegido 2008 no lo fuera! El común de los lectores, incorregibles, esperamos cada año que los sabios nórdicos nos hagan el regalo de un nombre indiscutible, con influencia y proyección. Pero, a pesar de su calidad, no hay mucho de eso en la obra y la figura del galo errante. Ni en las de tantos otros entronizados, cabría añadir.

¿Entonces?
Conformémonos con pensar que la etiqueta “Nobel” potenciará las ventas de un autor que merece ser conocido, y que con Savater Planeta consolida el viraje iniciado tras la escandalosa designación de Maria de la Pau Janer, escritora sin prestigio ni tirón. Pombo se prestó a ello, y luego Millás, éste con resultados óptimos, puesto que acaba de obtener el Nacional de Narrativa con esa novela que podía haber sido sólo carne de galardón. Ya puestos, al menos que sea buena.
Nota al margen: ¿será verdad que Suma ha pagado 600.000 euros por la trilogía vampírica de Guillermo del Toro? La francesa Presses de la Cité la ha conseguido por “sólo” 400.000…