En un llano

28 Nov 2008
Compartir: facebook twitter meneame
Comentarios

LETRAS DE CAMBIO// EVA ORÚE

Lo decretó el geógrafo canoro: a diferencia de México, sita en una llanura, la capital de Jalisco está en un llano. Y en él se han instalado 1.600 editoriales, 17.000 profesionales y 500 autores para asistir a la Feria Internacional de Guadalajara, que este año reconoce el Mérito Editorial de Manuel Borrás, alma de Pre-textos.

Mogollón
Desde hoy y hasta el 7 de diciembre, la XXII edición de la FIL pone broche al año editorial. Es una cita de gran trascendencia para los intereses españoles, no en balde, según datos del Comercio Exterior del Libro, América se mantiene como segundo destino de las ventas al exterior, sólo superado por la Unión Europea. Por países, México se consolida como el segundo destino para nuestras exportaciones editoriales, por detrás de Francia; EEUU se confirma como mercado ineludible; y Brasil y Argentina son los que registran un mayor aumento de las importaciones españolas en Iberoamérica. De ahí la presencia de 150 empresas españolas.

Negocio
Los libros, además de ser una riqueza cultural, mueven anualmente en torno a 4.000 millones de euros (un 0,7% del PIB), y dan empleo –directo e indirecto– a más de 30.000 personas. Para esa industria, América Latina es (tópico al canto) Eldorado: el 50% de los libros que allí se venden se produce aquí. Lejos quedan los tiempos en los que las editoriales de la (ustedes perdonarán) Madre Patria dejaban su suerte en manos de esforzados representantes comerciales, los editores han trabajado para tejer una red de distribución a la altura de sus ambiciones, en tanto que los grupos más poderosos han sembrado la zona de filiales. Pero, ese éxito se sustenta sobre el sangrante desequilibrio que existe entre lo que venden las editoriales españolas en América Latina y lo que las latinoamericanas venden en España.

Desigualdad
Sería deseable encontrar fórmulas para nivelar la balanza comercial, a partir de una evidencia palmaria: su producción literaria nos interesa, basta con ver la cantidad de escritores argentinos, chilenos, mexicanos, colombianos… que publican en España. Sería bueno que nos llegaran a través de los sellos que allá los lanzan. Sería estupendo que las editoriales-matriz no renunciaran a la difusión en España de los autores de sus filiales, autores que en demasiadas ocasiones se ven obligados a hacer de nuevo el esfuerzo de encontrar quien los acoja. Y sería magnífico acabar con ese resabio colonial que hace que todavía tengan que pasar por editoriales peninsulares para, a), ser tenidos en cuenta aquí y, b) lograr la consagración allá.