Posos de anarquía

Destruir Europa para conservarla

Aún andábamos con la resaca del culebrón vacilante de Grecia y el famoso 'Cagandreu' de las redes sociales, cuando llega Italia y se desploma, contagiando a España de pleno. Ya no hay bunga-bunga que levante esto, pensará Berlusconi, al que los mercados ya le han escrito el epitafio político. Europa se tambalea todavía más de lo que ya lo había hecho y sus señores feudales, Merkel y Sarkozy, pretenden alumbrar una Europa de dos velocidades o, lo que es lo mismo, destruir Europa para conservarla.

Crear un núcleo duro en el que sólo estén los países capaces de cumplir con la disciplina fiscal que marca el tándem 'Merkozy' es moverse en peligrosas arenas movedizas. España estaría en ese grupo elitista por los pelos, eso sí, hasta las cejas de recortes sociales -eso parece seguro, digan lo que digan los candidatos de PP y PSOE- y sufriendo, sufriendo mucho. Y en este núcleo, ¿qué hacer con Italia? El rescate se descarta, entre otras cosas, por la magnitud del mismo... y tampoco se puede expulsar a un miembro fundador... Pinta feo. Por no hablar de Reino Unido o Polonia, hartos de ver cómo se les ningunea en las decisiones de la UE porque no abrazaron el euro -cosa que ahora celebran hasta el hartazgo, por otro lado.

La inestabilidad que trae consigo la Europa de las dos velocidades amenaza gravemente el mercado único, donde incluso países que aún no se encuentren gravemente acosados por la deuda soberana es posible que opten por la salida, por dejar de someterse a los dictados de Bruselas. Por eso digo, desde el mismo título del post, que lo que pretende Merkozy es mantener Europa rompiéndola... que, por otro lado, es lo que sucede con la economía a nivel mundial: el sistema capitalista no funciona, se ha agotado, hay que refundarlo. Es innegable. ¿Y qué hacen los Gobiernos? Tratar de salvar al capitalismo agónico con más capitalismo. Es cómo clavarse un cuchillo en la pierna para aplacar el dolor de un balazo en el estómago. Y al final, nos desangramos.